Senado: con un ojo en la interna, el PJ elige sus jefes

Tras los tironeos con el sector azul, hoy podría nominar a Ignacio Ortigala, hombre de Abraham, como presidente de bloque.
Miriam Gallardo es del sector azul y logró ser reelecta como presidenta provisional del Senado hasta mayo, cuando los legisladores PJ se sienten a rediscutir todos los cargos. Era la apoderada del peronismo.

Daniel Peralta - dperalta@losandes.com.ar

La novela del PJ en torno a los cargos legislativos sigue sin resolverse, aunque ha habido avances, al menos en el Senado. El nombre que suena para ocupar la presidencia del bloque es Ignacio Ortigala y, de no mediar ningún imprevisto, a primera hora de hoy sería ungido oficialmente al frente de la bancada de senadores oficialistas.

Los de la Cámara Alta ya han avanzado incluso en los nombres que irán a las distintas comisiones legislativas. En Diputados, el panorama aún sigue sin definirse. Durante el fin de semana largo no hubo encuentros ni charlas cruzadas y todo está como la semana pasada: sin novedades.

Todo empezó con las colectoras. En realidad, con la sesión de la Junta Electoral mendocina, en la que se aprobó la suma de los votos obtenidos por las listas espejo que no alcanzaron el 3% de los votos emitidos. Esta resolución desató la ira de los intendentes de Las Heras y Guaymallén, Rubén Miranda y Alejandro Abraham, respectivamente. Ambos, debido a esa suma de votos, perdieron un concejal cada uno. La ira estuvo dirigida contra Miriam Gallardo y Jorge Tanús, dos dirigentes de otro sector interno, los azules que lidera Juan Carlos Mazzón.

Gallardo, además de ser Presidenta Provisional del Senado (la número 3 en la sucesión) era la apoderada de la lista oficial, Tanús es miembro de la Junta Electoral, por su calidad de presidente de la Cámara de Diputados (el número 4 en la sucesión, detrás de Gobernador, vice y la presidenta provisional).

Acá arrancó la gran batalla. Aunque, en rigor, también surgen otros elementos que van configurando el escenario de lucha interno del PJ. La votación de la Junta Electoral parece un hecho desencadenante, más que el origen de la debacle oficialista. Es que lo que se juega son espacios de poder en el nuevo gobierno que encabezará Francisco "Paco" Pérez. Y en ese escenario, algunos sectores quieren crecer y, para ello, es necesario quitarle espacio a otros sectores.

Y los azules parecen llevar ventaja en el reparto. Por eso, los intendentes Miranda y Abraham juegan fuerte sus fichas.

El poder azul tiene varios elementos: por un lado intendentes que ganan elecciones con abultada cantidad de sufragios (Maipú, San Martín, Lavalle, General Alvear. A ellos se suma ahora Tunuyán). Por el otro, el líder del sector, el "Chueco" Mazzón es un reconocido operador a nivel nacional, que ofrecía casi el monopolio de las relaciones con el entorno kirchnerista.

Este último elemento es uno de los que hoy está en discusión. Mazzón parece no ser el único en ofrecer puentes con el entorno de Cristina Fernández. Aparecieron dos nombres: Diego Bossio (el titular de la Anses) y el vice Amado Boudou.

El otro elemento que debilita es la situación en Irrigación. El titular del Departamento, Eduardo Frigerio, es del sector azul; todos los hombres que trabajan con el cuestionado superintendente son azules. El enjuiciamiento y la salvación que buscan los azules recae sobre todo el peronismo, quienes sólo quieren ver terminado el conflicto con la renuncia de Frigerio y la partida de todos los que están con él, antes de que Pérez asuma la gobernación.

Entonces, el mentado equilibrio que pidió el electo Pérez para el reparto de cargos legislativos parece roto, a priori. Porque las presidencias provisional del Senado y de Diputados volvieron a quedar en manos de dos azules (Gallardo y Tanús), pero hasta fines de abril. Pérez pidió que todo siguiera como estaba hasta que se inicie el nuevo año legislativo. Por esto es que la madre de todas las batallas aún no se da.

Tal vez el gobernador electo espera que las cargas se acomoden en el camino y ese enfrentamiento nunca se dé. Pero esta situación no resulta equilibrada, al menos en la visión de los legisladores del otro sector, quienes sostienen que deberían haber sido uno de cada bando.

Por lo pronto, hoy antes de la sesión del Senado, los peronistas de esa cámara se juntarán y terminarán de pulir los detalles de su tregua. Y, ya que la presidenta provisional es una azul, el que ocupará la presidencia del bloque sería Ortigala, un hombre del intendente de Guaymallén, para buscar un equilibrio inestable hasta abril.

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