Timerman y legisladores respaldaron el reclamo por Malvinas
Una vez que se constituyeron las autoridades del cuerpo parlamentario y se designó como su titular al senador Daniel Filmus, los legisladores escucharon la exposición del canciller Héctor Timerman, que fue invitado especialmente para trasladar la postura del Poder Ejecutivo en relación con la política exterior que lleva adelante el Gobierno en defensa de la soberanía sobre las islas Malvinas.
“Argentina tiene cercenado parte de su territorio por una potencia colonial.” “Desde 1833 el país fue a todos los foros internacionales” para establecer una “negociación que fue siempre rechazada por el Reino Unido”, sostuvo Timerman ante los senadores.
Timerman advirtió además sobre la explotación de recursos renovables y no renovables que lleva adelante Londres en la zona del Archipiélago Sur: “Si llegara a ocurrir un desastre ecológico, como pasó en el Golfo Pérsico, los únicos perjudicados vamos a ser los países hermanos del Mercosur”.
El Ministro de Relaciones Exteriores también agradeció el acompañamiento de todas las fuerzas políticas en el reclamo por Malvinas. “No estamos hablando de una acción política que lleva adelante una facción política, sino todos los partidos políticos.” En este sentido, remarcó que el reclamo conjunto es “muy valorado ante los organismos internacionales”.
“Las Malvinas son tan argentinas como lo es la provincia del Chubut, Río Negro o Chaco, y lo que está pidiendo la Argentina es que se cumpla con la resolución de las Naciones Unidas, que plantea claramente el problema de colonialismo. La Argentina debe seguir insistiendo con racionalidad por las vías del derecho internacional”, dijo.
Por su parte, Filmus sostuvo que “la cuestión Malvinas es un tema de Estado”, y el radical Juan Carlos Marino expresó el apoyo de los reclamos que hace el Gobierno. Los argentinos “somos víctimas del colonialismo y no al revés, como dijo Cameron. Cuando se trata del reclamo de soberanía no hay radicales ni peronistas, porque todos los partidos vamos a estar juntos en esto”, agregó el pampeano.
El socialista Rubén Giustiniani calificó de “exabrupto” las declaraciones de Cameron, “producto de su desconocimiento de la historia”.
El ex senador y asesor del bloque radical, Rodolfo Terragno, recordó la existencia de un proyecto aprobado por unanimidad en la Cámara alta, en que se pide al Parlamento inglés que recuerde un acta firmada en 1983 en la que se consideran ciudadanos británicos plenos a los pobladores de las islas, tras el conflicto bélico de 1982.
“El propio Parlamento británico sancionó la ley llamada British Nationality Falkland Islands Act 1983, la cual estableció que los isleños son –lisa y llanamente– británicos. Es decir, que no constituyen, en los términos de la ONU, un pueblo, razón por la cual no les asiste el derecho de autodeterminación, ya que un grupo de británicos no puede ser árbitro de un conflicto entre su propio país y la Argentina, no pueden los isleños ser juez y parte”, concluyó Terragno.
Gerardo Morales intervino para solicitar la creación de una Comisión Bicameral de Reafirmación de la Soberanía Argentina sobre las Islas Malvinas, en la que se deberá respetar la representación parlamentaria de cada fuerza política. “La Comisión tendrá el asesoramiento de un Consejo Consultivo integrado por representantes de sectores sociales, políticos, técnicos y académicos para el cumplimiento de sus fines y a los efectos de garantizar la más amplia participación en el diseño de una política de Estado permanente”, explicó Morales.
La respuesta de Greenpeace
La organización ambientalista Greenpeace recogió el guante que le arrojó el miércoles la presidenta Cristina Fernández, cuando cuestionó a las ONG que no denuncian la depredación de los recursos naturales en la zona de las islas Malvinas. “Ce-lebramos que la Presidenta manifieste alguna preocupación ambiental, que es tan ajena a muchos aspectos de la política del gobierno”, señaló la directora política de Greenpeace, Eugenia Testa. Y apuntó que la organización que integra, “en 2009 denunció la posición argentina con respecto a la pesca ilegal internacional, donde se tenía una posición débil porque apo-yaba un control liviano”. La dirigente del grupo ambientalista remarcó que, a su criterio, la jefa del Estado “no está asesorada” y evaluó que “no tiene preocupación” sobre los temas ecológicos.
Gobierno británico considera a la Argentina como “belicosa”
El Gobierno de Londres volvió a mantener arriba el conflicto con la Argentina, a partir del reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas. El secretario de Defensa británico, Gerald Howarth, acusó ayer a la administración de Cristina Fernández de “belicosidad”, aunque aclaró que los argentinos “no tienen ni la capacidad ni la intención de repetir la locura de 1982”.
El funcionario realizó esta definición al presentarse ante los integrantes de la Cámara de los Comunes, donde le preguntaron si los drásticos recortes en materia de Defensa comprometían la capacidad del Reino Unido para defender las islas Malvinas 30 años después de la guerra entre los dos países.
“Usted plantea preocupaciones que están extendidas por todo el país, en particular a la luz de la belicosidad de Argentina”, le señaló Howarth al legislador, según reprodujo la agencia DyN.
El representante del gobierno de David Cameron explicó que de acuerdo con la “información” que posee el Reino Unido, “los argentinos no tienen ni la capacidad ni la intención de repetir la locura de 1982 y que la fuerza disuasoria que tenemos está a la altura de lo requerido”, agregó.
Las declaraciones de Howarth se realizaron tras la reaparición de Cristina el miércoles en la Casa Rosada, luego de su licencia médica. En ese acto, la Presidenta argentina dijo que la Argentina “no forma parte de ninguna fuerza invasora de ningún país” y destacó que “nuestras fuerzas armadas sólo participan en misiones de paz y eso es una decisión política de los gobiernos democráticos desde 1983”. “Quieren convertirnos en chicos malos a nosotros o en chicos violentos y realmente no lo somos”, enfatizó la mandataria, en una disputa bilateral que se agudizó en las últimas semanas desde que el Mercosur respaldó el planteo de soberanía argentina y complicó la operación de embarcaciones comerciales que tienen como destino final la explotación de recursos en el archipiélago.
Uno de los puntos, precisamente, tiene que ver con la exploración de hidrocarburos, ya que Gran Bretaña comenzó a otorgar permisos de perforación en la zona, a pesar de que la Argentina viene reclamando ante organismos internacionales que se abra el diálogo bilateral sobre las Malvinas.
El gobierno británico se negó en forma sistemática a discutir los derechos soberanos y se amparó en el principio de autodeterminación de los pueblos, que la ONU rechaza.
Ayer, el ministro de Energía británico, Chris Huhne, se refirió a las actividades petroleras en las islas y calificó de “decepcionante” la campaña de prospección que están llevando a cabo varias empresas del sector. Al ser consultado sobre los recursos energéticos potenciales en el Atlántico Sur, durante su comparecencia en la Cámara de los Comunes , Huhne afirmó que “hay una exploración en curso”, pero dejó en claro que “parte de la exploración inicial que se llevó a cabo en aguas territoriales de las islas Falklands (Malvinas) fue decepcionante pero, por supuesto, eso puede cambiar en el futuro”.
Respaldo de la familia de Rattenbach
Augusto Benjamín Rattenbach, el hijo del teniente general que elaboró el informe sobre Malvinas, apoyó la decisión de la presidenta Cristina Kirchner de desclasificarlo y señaló que "Argentina no estaba preparada para ir a una guerra, y eso queda claro" en los documentos con la investigación realizada en 1983 por orden de la Junta Militar para evaluar las responsabilidades políticas y militares de la derrota en el conflicto bélico con el Reino Unido.
Rattenbach no dio detalles sobre el contenido del informe, que proponía duras sanciones a la Junta, motivo por el que nunca fue publicado oficialmente, a pesar de que se difundieron versiones en la prensa. Pero señaló que tenía "una gran alegría" por la decisión de Cristina Kirchner de desclasificar el informe, en momentos de tensión con Londres por el fortalecimiento del reclamo argentino para el inicio de negociaciones por la soberanía de las islas.








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