En el Senado no descartan que Cobos vuelva a definir

La oposición tiene una mayoría muy ajustada para el 82% móvil
El escenario político del Senado es tan cambiante que en apenas una semana el oficialismo pasó de tener todo bajo control y a la oposición frustrada por la falta de resultados a temer por la evidente deserción de votos.

Así, el anuncio de que la Cámara de Diputados debatirá hoy el proyecto de ley de recomposición de las jubilaciones obligará al kirchnerismo a extremar sus recaudos para evitar que el proyecto se convierta en ley en el Senado.

Por el momento, las cuentas están empardadas. Si bien la peronista disidente Roxana Latorre frustró a la oposición al anunciar sus diferencias con el proyecto del 82% móvil para las jubilaciones, fuentes cercanas al vicepresidente Julio César Cobos informaron que la rionegrina María José Bongiorno (Frente Grande) habría anticipado su apoyo a la iniciativa.

De esta manera, el Senado estaría hoy, para el tema jubilaciones, en un escenario similar al de las retenciones móviles, es decir, 36 votos por bando, lo cual le dejaría a Cobos el voto de desempate que, tomando en cuenta sus declaraciones públicas, sería en contra de las aspiraciones de la Casa Rosada.

Sin embargo, los 36 votos que apoyarían al Poder Ejecutivo no son del todo seguros.

Por lo pronto, el jefe del bloque oficialista, Miguel Pichetto (Río Negro), reconoció que ya no podrá contar con el neuquino Horacio Lores (MPN) para apostar a dejar sin quórum las sesiones. "Lores ya dijo que va a ingresar al recinto en todas las sesiones", reveló el senador ante una consulta de La Nacion.

Hasta el momento, Lores venía alineado con la estrategia de la Casa Rosada. Sin embargo, la semana pasada no sólo dio quórum sino que, además, votó junto con la oposición a favor de terminar con la intervención kirchnerista en el Indec.

El impacto de esta situación quedó reflejado cuando el tablero marcó 38 presentes, es decir, uno más que el quórum reglamentario y la oposición respiró aliviada.

Si Lores mantiene esta postura en el debate por las jubilaciones, el kirchnerismo estaría en problemas, ya que la oposición tendría quórum a la hora de la votación y entonces Cobos podría desempatar.

Pero al oficialismo se le abre otro frente interno. Si bien Carlos Menem (La Rioja) ha sido funcional al oficialismo, lo hizo a partir de su permanente ausencia en el recinto. Pero tanta paridad en el caso de las jubilaciones obligaría al Poder Ejecutivo a tener que exigir la presencia del ex presidente, al que defenestraron durante los últimos siete años, para votar con el oficialismo en contra del proyecto.

Por último, el kirchnerismo también tendrá que enfrentar la cada vez menos disimulable resistencia de varios de sus legisladores a inmolarse en la defensa de un gobierno en temas sensibles ante la opinión pública.

Al respecto, un legislador oficialista destacaba, en diálogo con La Nacion, la dificultad que implicará para la bancada justificar el rechazo a conceder un derecho contemplado por la Constitución nacional con el argumento de que no hay fondos, como vienen sosteniendo el ministro de Economía, Amado Boudou, y todos los voceros del Gobierno.

Esto se traduce en las dudas acerca de cuántos senadores soportarían la presión pública de tener que negarle al sector pasivo un derecho largamente postergado, como lo es el 82% móvil. La oposición tomó nota de esta situación y programa una serie de audiencias públicas para discutir la movilidad de las jubilaciones.

La intención es convocar a casi todos los sectores sociales involucrados, pero en particular a los sindicatos. En este sentido, en la oposición ya hay quienes se imaginan poniendo en apuros al secretario general de la CGT, Hugo Moyano, pidiéndole una definición acerca de la necesidad de conceder una recomposición en las jubilaciones.

"No lo va a hacer; y si Moyano no lo hace, porque deberíamos tener que hacerlo después nosotros en el recinto", se quejó, preocupado, un senador oficialista.

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