El Senado debate el presupuesto

El oficialismo emitirá dictamen hoy y pretende aprobarlo esta semana con otras 11 leyes antes de las Fiestas

Aunque será sólo para dar la apariencia de institucionalidad, ya que el oficialismo tiene decidido avanzar en la sanción sobre tablas del proyecto pasado mañana, el nuevo ministro de Economía, Hernán Lorenzino , y una media docena de funcionarios de la cartera económica concurrirán hoy al Senado para defender el proyecto de presupuesto 2012.

La reunión está prevista para las 10.30 y será el debut de Aníbal Fernández (Buenos Aires) como presidente de una comisión en la que el kirchnerismo tiene asegurada la firma de por lo menos 9 de sus 15 miembros (como se informa por separado), lo cual convierte en un mero trámite el desfile de funcionarios económicos.

El desfile de funcionarios del área económica del Poder Ejecutivo marcará el inicio de la ofensiva legislativa kirchnerista en la Cámara alta, que contempla la realización de sesiones pasado mañana, el jueves y, si no queda otra alternativa, el miércoles de la semana próxima.

En este escaso período, y luego de haber hibernado durante los dos años en que perdió la mayoría en ambas cámaras legislativas, el oficialismo pretende aprobar, además del presupuesto, un controvertido marco regulatorio de la fabricación y comercialización del papel para diarios, la modificación del Código Penal en materia de lucha contra el lavado de dinero y el terrorismo y una ley para limitar la venta de tierras a los extranjeros.

En total, la Casa Rosada pretende tener sancionadas 12 leyes antes de fines de año (ver aparte).

Además de Lorenzino, a la Comisión de Presupuesto y Hacienda hoy están invitados los secretarios de Hacienda, Juan Carlos Pezoa; de Energía, Daniel Cameron; de Transportes, Juan Pablo Schiavi, y de Obras Públicas, José López.

La lista también incluye al presidente de Aerolíneas Argentinas y Austral, Mariano Recalde, quien hasta el recambio parlamentario del 10 del actual, cuando el kirchnerismo recuperó su hegemonía en el Parlamento, evitó todas las invitaciones que le formuló la oposición para discutir sobre el manejo de la línea aérea de bandera y la conflictiva relación con algunos gremios aeronáuticos.

Todo indica que el oficialismo sólo busca cumplir con las formalidades y permitir que los senadores de la oposición puedan mantener un breve intercambio de preguntas y respuestas con los funcionarios.

Es todo lo que podrán hacer los representantes de la oposición, ya que la mayoría que se aseguró el oficialismo en la comisión que preside Fernández hará imposible que la iniciativa pueda sufrir algún tipo de modificación del texto que aprobó la Cámara de Diputados la semana pasada.

El cierre de la reunión será con un dictamen de mayoría oficialista que, por el momento, sería tratado pasado mañana en el recinto, junto al resto de iniciativas económicas que trató la Cámara baja entre el miércoles y el jueves último.

A marcha forzada

El paquete incluye la prórroga de la vigencia de la emergencia económica declarada en 2002, en plena crisis social, y de los impuestos a las transferencias financieras (cheque), sobre el precio de venta de los cigarrillos y a la exportación e importación de combustibles.

Para que estas iniciativas lleguen al recinto pasado mañana el kirchnerismo cuenta con el acuerdo de la UCR para habilitar su tratamiento sobre tablas, lo cual permitiría eludir los siete días que deben mediar entre la firma de un dictamen y su debate ante el pleno del cuerpo, tal cual lo establece el reglamento.

Hasta el momento, el radicalismo no ha variado su postura. Pero hay que recordar que en una movida poco común en el Senado, el oficialismo forzó la firma del dictamen al controvertido proyecto de ley de Papel Prensa (ver aparte) el jueves último poco antes de las 23, apenas unas horas después de que lo aprobara la Cámara de Diputados, ratificando el paso a marcha forzada que el kirchnerismo le imprimió al Congreso en este tema complejo. La jugada apunta a ofrendarle a Cristina Kirchner la sanción de esa norma antes de la Navidad, pero no cayó bien entre los senadores radicales..

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