El Senado debate si anular la sesión o ratificar lo votado

El cobismo y el PJ polemizan sobre cómo salir del entuerto por el voto de Racconto cuando estaba a cargo del Ejecutivo.
Los senadores aún no salen del asombro y estado de alarma por la delicada situación institucional planteada en la votación de los pliegos de futuros magistrados, sesión de la que participó el vicegobernador Cristian Racconto cuando había quedado a cargo de la Gobernación por un viaje de Celso Jaque a Buenos Aires y él no lo sabía.

El PJ, tanto desde la Legislatura como desde Casa de Gobierno, se golpea el pecho y asume un "error administrativo formal". Y entre las soluciones al problema, la Cámara alta evalúa dos opciones: una ratificación de lo actuado en la próxima sesión o la declaración de nulidad de la sesión de acuerdo, para luego dejar pasar los días y que los pliegos de los aspirantes a la carrera judicial se aprueben al caducar el plazo previsto en la Constitución de Mendoza.

El caso se inició con una situación absurda. Un viaje a Buenos Aires del Gobernador desconocido en la Casa de las Leyes, que hubiera obligado al Vice a quedar a cargo del Ejecutivo desde el lunes por la noche.

Pero como nadie sabía del viaje, a primera hora del martes Racconto presidió una sesión e incluso participó en la votación de siete aspirantes a cubrir cargos en la Justicia. Para los que no están iniciados en los prolegómenos constitucionales, la situación puede parecer menor. Pero el caso reviste gravedad institucional pues ejerció dos roles a la vez: gobernador y presidente del Senado.

La discusión está desatada. Desde lo estrictamente jurídico, el debate tiene dos puntos de vista. El senador cobista Juan Carlos Jaliff, con la Constitución provincial en mano, explicó que la línea sucesoria de la provincia no conoce interrupciones.

Gobernador, vice, presidente provisional del Senado, presidente de Diputados y presidente de la Suprema Corte son los eslabones de esa cadena de poder y si el gobernador no está, automáticamente la responsabilidad cae sobre el siguiente y así sucesivamente, sin importar las notificaciones o la buena fe.

"El artículo 12 de la Constitución es claro. El Gobierno de la provincia será dividido en tres poderes. Ninguno de éstos podrá arrogarse, bajo pena de nulidad, facultades que no le estén deferidas por esta Constitución", recitó.

Para aclarar, Jaliff dijo que Racconto, al momento de la sesión de acuerdo, era el gobernador de la provincia: "Era un funcionario del Poder Ejecutivo, no puede arrogarse facultades propias del Legislativo, bajo pena de nulidad. La sesión es nula".

Y en este sentido, el cobista señaló que la solución al entuerto es declarar nulo lo actuado, no volver a votar los pliegos de los aspirantes y dejar que expire el plazo de 30 días, previsto en el Artículo 83 de la Carta Magna. En ese párrafo, se indica que si el Senado no trata los pliegos, se dan por aprobados.

Desde el PJ, la presidenta provisional del Senado, Miriam Gallardo, asumió el error administrativo (tal como lo hiciera el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán) y explicó que, además de la propuesta de Jaliff, hay otra opción: ratificar lo actuado vía resolución de la cámara, puesto que no hay derechos lesionados. "Distinto sería el caso si hubiéramos desaprobado algún pliego", dijo casi aliviada.

La pregunta es por qué no se avisó. "En Casa de Gobierno sabían que se votaba el martes. En la reunión de gabinete hablaron del tema", reveló un allegado al oficialismo sugiriendo así que se pergeñó una maniobra para forzar la anulación de lo actuado en caso de que se desaprobara el pliego del hombre señalado como cercano a Cazabán: Fabián Hatallah.

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