Se llevará a cabo el tratamiento en la Legislatura de un proyecto que autoriza al gobierno provincial a tomar una deuda por 1.100 millones de pesos que se destinarán a las obras de reparación y ampliación de todo el trayecto de la ruta 6. La autovía atraviesa doce municipios bonaerenses y une los puertos de Zárate-Campana con el de Berisso.
El proyecto que será discutido en la Legislatura autoriza al gobierno de Daniel Scioli a tomar una deuda por 1.100 millones de pesos que se destinarán a las obras de reparación y ampliación de la ruta 6, una cuestión que provocó decenas de quejas y reclamos por parte de vecinos de Luján que utilizan este camino.
Los senadores del oficialismo buscarán que el proyecto obtenga dictamen de la Comisión de Presupuesto en la reunión convocada para el martes. Si logran despacho favorable de ese cuerpo, intentarán llevar la iniciativa al recinto en la sesión del jueves.
Pero el objetivo presenta dificultades extras: al tratarse de una ley vinculada a endeudamiento, deberán contar con el voto positivo de los dos tercios de los legisladores presentes en la sesión.
El proyecto enviado por el Ejecutivo solicita autorización para endeudarse con la finalidad de iniciar la modernización y terminación de la ruta provincial 6 que atraviesa doce municipios bonaerenses y une los puertos de Zárate-Campana con el de Berisso. La intención del Ejecutivo para conseguir esos fondos es emitir un bono de deuda con una modalidad particular, ya que no se colocaría en el mercado de valores sino que se intentaría que esos títulos sean tomados por las propias empresas contratistas que se adjudiquen las obras en la licitación.
El malestar de los automovilistas recrucede cada vez que se produce un siniestro vial en esta carretera provocado en buena medida por el pésimo estado que presenta el pavimento. Al mal estado de la autovía se suman problemas evidentes en cuanto a la cartelería (falta señales, otras están rotas y algunas tapadas por la altura de los pastos) y un notorio abandono tanto de la calzada como de la zona de banquinas donde el yuyal supera la altura de un vehículo de porte mediado.
Además, a pocos metros de la rotonda conocida como 6 y 6 se colocó un radar para controlar la velocidad de los vehículos, lo que generó enojos ante las suculentas multas que llegaron desde el gobierno provincial. En tal sentido, luego se supo que el aparato instalado entre las dos manos al llegar al kilómetro 166 lejos se encuentra de respetar las últimas disposiciones aprobadas por la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires referidas a su señalamiento.

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