Asociaciones civiles y de derechos humanos repudiaron a nivel nacional el seminario. El movimiento religioso Desert Stream difunde 'tratamientos' para un cambio en la sexualidad. Piden que intervenga el Estado.
Ante esta situación, AllOut.org y la Federación Argentina LGBT se aliaron para solicitar "al gobierno argentino que comience una investigación". En ese sentido, el director ejecutivo de AllOut.org, Andre Banks, indicó que "gracias a la repercusión internacional logramos captar la atención de la prensa francesa (donde acaba de finalizar la última sesión de Desert Stream) y sabemos que allí el gobierno está evaluando posibles acciones".
A su vez, el representante de la organización que lucha por la libertad en la elección sexual, destacó que "Argentina, que ha sido un ejemplo de ampliación de derechos para las personas LGBT, no debe permitir que estos negocios devenidos en falsas 'terapias' terminen instalándose en el país". Según explicaron las organizaciones, el mes pasado, el creador y principal promotor de las 'curas' para homosexuales a nivel internacional "hizo un cambio radical de postura, rechazando su propia investigación".
En esa línea, comentaron que "la organización principal detrás de estas horrendas prácticas reconoció públicamente que eran inútiles y peligrosas. Sin embargo, un grupo disidente, denominado 'Aguas Vivas', se niega a dejar este negocio lucrativo que cuesta hasta u$s1.200 por persona". Además, Paulón recordó que "este tipo de lavado de cerebro ha sido cuestionado por la Organización Panamericana de la Salud y las principales asociaciones y colegios profesionales en distintas partes del mundo".
Para el dirigente, en Argentina, esta discusión "ha sido saldada en el contexto de matrimonio igualitario, por lo que el gobierno debe tomar posición al respecto rápidamente y asegurarse que estos seminarios no se cobren mas víctimas". Por su parte, el ex diputado Leonardo Gorbacz, psicólogo y creador de la ley 26.657 de Salud Mental recordó que "nuestra legislación es clara respecto a que, ni la orientación ni la identidad sexual, pueden ser consideradas enfermedades, por lo tanto es ilegal cualquier oferta de cura, se llame como se llame".

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