Hay 300 semáforos escolares fuera de servicio y proponen recuperarlos

Es una de las medidas incluidas en un proyecto de ley presentado por el legislador justicialista Gustavo Arenas en la Cámara de Diputados, en el marco de la creación del Programa de Prevención Vial para Escuelas, destinado a disminuir riesgos para los estudiantes a la entrada y la salida de los establecimientos educacionales. La campaña demandará gastos muy bajos porque se basará en el reacondicionamiento de los semáforos que se colocaron hace más de una década y funcionaban con luz amarilla intermitente, la mayoría fuera de uso actualmente.
La Cámara de Diputados tratará un proyecto de ley para crear el Programa de Prevención Vial para Escuelas en el ámbito de la Dirección de Vías y Medios de Transporte de la Provincia, el cual contribuirá a disminuir riesgos para evitar accidentes en las zonas donde hay edificios escolares, fundamentalmente en los momentos de ingreso y egreso de los alumnos.

La propuesta, ideada por el diputado justicialista Gustavo Arenas, demandará gastos muy bajos porque su implementación se basará en el reacondicionamiento de aproximadamente 300 semáforos que se colocaron hace más de una década, y funcionaban con luz amarilla intermitente, en el marco del Plan de Provisión e Instalación de Señalización Integral de Escuelas-Mendoza Zona Norte. La mayor parte de esa infraestructura está fuera uso en las puertas de establecimientos educacionales de la provincia.

De esa manera, reutilizando elementos que han quedado obsoletos por falta de mantenimiento, el proyecto legislativo propone articular integralmente todas las acciones conducentes a mejorar los niveles de seguridad vial de los alumnos, refuncionalizando y mejorando esa infraestructura vial y promoviendo, a través de la educación, una cultura de respeto a la vida y el cumplimiento de las normas.

Cómo funcionará

En este sentido, se prevé planificar y ordenar apropiadamente los espacios exteriores de los edificios escolares, adecuar correctamente la señalización vial, y reforzar la educación y la concientización de todos los actores involucrados, incluidos los docentes y los padres de estudiantes.

Así, los semáforos escolares serán puestos en las condiciones necesarias para prestar su servicio eficazmente, se reubicarán cerca de cada colegio, funcionarán con luz roja y serán operados manualmente por parte de las autoridades de cada establecimiento.

Según el proyecto del diputado Gustavo Arenas, esta iniciativa se complementará con nuevas demarcaciones de las sendas peatonales por donde deben cruzar los estudiantes, quienes además tendrán la oportunidad de recibir educación vial en el instante en que se conducen por la vía pública y en la misma puerta de sus colegios.

Volver a los roles originales

Ese sistema de semáforos, que dejó de funcionar hace un tiempo por falta de mantenimiento, depende de la Subsecretaría de Infraestructura Escolar, de la Dirección General de Escuelas (DGE), organismo al que le resulta imposible hacerse cargo de esa infraestructura tan importante para la seguridad de la comunidad escolar. Para subsanar esta situación, el proyecto legislativo propone que el mantenimiento de ese sistema pase a la órbita de la Dirección de Vías y Medios de Transporte, un ámbito que resulta natural ya que es el encargado de operar los semáforos emplazados en toda Mendoza.

Estas medidas han sido previstas en el marco de la elaboración de la política de Estado propuesta por Gustavo Arenas tendiente a ordenar el tránsito y el transporte, para lo cual es necesario que cada organismo vuelva a ejercer el rol que le corresponde a su materia específica.

Situación actual del sistema

En la actualidad, la señalización emplazada en las puertas de los establecimientos educacionales cumple una muy escasa y hasta nula función preventiva ya que, en la mayoría de los casos, las luces amarillas intermitentes no funcionan. A su vez, los semáforos que aún funcionan no cuentan con luz roja, por lo que no obligan a los conductores a detener su marcha sino sólo a avanzar con precaución. Esa medida significa una situación de precariedad a la hora de ordenar el tránsito frente a los colegios, fundamentalmente a la entrada y la salida de los alumnos.

Tomando en cuenta antecedentes de accidentes frente a establecimientos educacionales, el diputado autor del proyecto Programa de Prevención Vial para Escuelas promueve que esos semáforos cuenten con luz roja para obligar la detención momentánea de los automotores para garantizar que los estudiantes crucen la calzada de manera segura y ordenada.

La refuncionalización de los semáforos escolares permitirá regular el tránsito en forma eficaz y asegurar la efectiva detención de los rodados durante algunos instantes a la entrada y la salida de clases. Para eso se prevé que los aparatos sean bajados al mismo nivel de altura al que están los semáforos ubicados en las esquinas, ya que actualmente la superan holgadamente, y sean dotados de una luz roja de detención que pueda ser accionada a través de un interruptor por las autoridades escolares.

Mejoras de la señalización

Estas medidas serán complementadas con la mejora de las señalizaciones horizontal (en el pavimento) y vertical (cartelería), la nueva demarcación de sendas peatonales y líneas de detención vehicular, y la planificación y la delimitación de espacios de uso exclusivo para los transportes escolares.

El programa también prevé realizar pequeñas obras de infraestructura para readecuar, en los casos en que haga falta, puentes peatonales, dársenas, reductores de velocidad y rampas para discapacitados, así como desplegar campañas aleatorias de difusión, educación y concientización vial.

Protección de un grupo vulnerable

Las medidas auspiciadas por el diputado Gustavo Arenas tienden a brindarles la seguridad vial necesaria a los niños, quienes por su grado de madurez física, psicológica y emocional constituyen un grupo muy expuesto a sufrir accidentes de tránsito. En este aspecto, los momentos que presentan mayores riesgos son la entrada y la salida de las escuelas, cuando alumnos, padres, docentes, peatones y conductores confluyen simultáneamente y se generan situaciones de alto riesgo vial.

Asimismo, los accidentes de tránsito resultan de la conjunción de una serie de factores evitables y acarrean graves implicancias para sus protagonistas, como la eventual pérdida de vidas humanas, la provocación de discapacidades y daños materiales, y la vulneración de los derechos a la seguridad, la salud y al goce de una vida digna.

Pero cuando las víctimas son niños, el daño originado alcanza mayor magnitud, por lo que la seguridad vial requiere de un proceso integral de reeducación de la sociedad en su conjunto, además formar parte de la política de protección de los derechos humanos.

Importancia del mantenimiento

Inclusive, para que la circulación vehicular y peatonal pueda concretarse en formas segura, fluida, ordenada y cómoda, debe contar con instancias de regulación, prevención y control -estrechamente relacionadas entre sí- garantizadas por el Estado. En este cometido, un elemento fundamental es la señalización del tránsito, que tiene la función de indicarles a los usuarios la forma correcta y segura de transitar por las vías.

En este punto, la señalización vial debe poseer ciertas características para cumplir con su objetivo de evitar riesgos y demoras: ser realmente útil, necesaria, visible, legible, creíble y fácil de entender; estar ubicada de tal manera que el usuario pueda responder adecuadamente a las consignas y contar con el mantenimiento necesario para lograr su eficacia.

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