Un semestre con más luces que sombras para Estudiantes

Un semestre con más luces que sombras para Estudiantes
Ante el retiro de Verón, Estudiantes supo refundarse futbolísticamente sin traumas severos. El recambio dejó un campeonato con 28 puntos y para 2013, la vara promete estar un poco más alta.
Y la vida sigue. El fin de una era que presagió el retiro de Juan Sebastián Verón, derivó en un semestre mucho menos turbulento de acuerdo a los pronósticos previos. El ex capitán del equipo asumirá una función gerencial en el club justo en el momento que el equipo empieza a sentirse bien con la idea de no tenerlo dentro de la cancha. Una campaña de 28 puntos, la consolidación de varios juveniles y el respeto a la idea de trabajo que encarna Diego Cagna son los elementos que dejan un sabor más dulce en este 2012 plagado de cambios.

Los malos manejos dirigenciales, la mala relación con el plantel superior y el desconcierto en la toma decisiones son los aspectos negativos que se destacan pero que no hay teñido el andar de un equipo que no escapó a la media del fútbol argentino. La irregularidad fue el gran mal de Estudiantes en el Torneo Inicial, atenuada por el proceso lógico de transición que se vivió.

Agustín Silva, Guido Carrillo, Leonardo Jara y Carlos Auzqui son los juveniles que se ensamblaron a los caciques heredados del proceso anterior: Leandro Desábato (capitán), Rodrigo Braña, Leandro Benítez, Germán Ré y Gastón Fernández. Con altibajos se sumaron también Matías Sarulyte, Raúl Iberbia y Maximiliano Núñez.

A destacar también está la aparición goleadora de Duván Zapata, pieza fundamental para que el Pincha construya esta buen campaña. Un juvenil que pasó varias pruebas de carácter, con lesiones a cuesta, y que buscará en 2013 consolidarse y terminar de explotar.

En el rubro refuerzos, el nombre de Jonathan Schunke es el primero que salta a la luz por su actuación positiva. Con apenas 25 años, el rubio y espigado zaguero central se ganó un puesto en la defensa hasta redondear uno de los mejores rendimientos individuales del semestre.

Por detrás del misionero aparece el nombre de Román Martínez, la incorporación más rutilante que tuvo el Pincha en el mercado de pases y que termina por dejar un saldo favorable. Los goles se imponen por encima de los rendimientos intermitentes. A la larga, Román asoma como el conductor y el alma futbolística de un albirrojo más ambicioso.

Dispar suerte tuvieron las vueltas al club de Marcos Angeleri, Marcos Gelabert y Agustín Alayes. El primero perseguido por las lesiones que pudo dejar atrás en estas últimas dos fechas con actuaciones convincentes. El Pampa fue un multifunción para Cagna y, a la larga, un andamiaje fundamental en la mitad de la cancha. El Flaco, por último, penó por un par de malas actuaciones y la función de manager de Juan Sebastián Verón precipitaría su retiro para que trabaje al lado suyo.

Una de las características de Diego Cagna a lo largo de este torneo fue la inquietud constante y el hecho de no casarse con jugadores o sistemas. Salvo unos pocos, no hubo elegidos o favoritos. Un mal rendimiento provocó una salida en una ecuación casi matemática para el DT. Esto afectó en parte el andar del equipo, pero le dio una versatilidad defensiva que lo destacó de la media.

Entre las malas actuaciones quedarán para resaltar la de Justo Villar, Matías Sánchez y Mariano González. El arquero nunca ofreció seguridad y terminó por perder el puesto ante el “Gorila” Silva ante la primera hendija que el mal estado físico le dio al entrenador. Sánchez fue relegado hasta perder su lugar como “suplente natural de Braña” y penó por los partidos de reserva con desgano y sin buenas actuaciones. Lo del tandilense se ve atenuado por las lesiones y las pocas oportunidades que tuvo a lo largo del campeonato.

El 2013 promete y pretende ser mejor para Estudiantes. Los dos refuerzos que pretende Diego Cagna son producto del diagnóstico que hizo de los males del equipo en este semestre. El entrenador pidió dos volantes externos, para que jueguen por las bandas y den la seguridad que nunca encontró por esas zonas a lo largo de esta última parte de 2012.

Superar los 28 puntos es el dato obvio que se le pedirá al albirrojo. Sin abandonar la política de valorizar juveniles y consolidar una idea. Para el primer punto asoman en el horizonte Jonatan Silva, Gastón Gil Romero, Matías Presentado y Joaquín Correa. Por lo segundo, el entrenador espera la pretemporada con ansias para enfatizar en lo bueno y corregir lo malo.

Un 2012 que se vivió más agitado por lo que pasó fuera de la cancha que adentro. Desde lo institucional Estudiantes vivió un semestre marcado por la confusión, pero eso es tema para otro análisis.

Comentá la nota