El nuevo control de tránsito, que se suma al de alcoholemia, no sólo medirá el nivel de estupefacientes en la saliva, sino también en los ojos con un detector de pupilas dilatadas.
Ante esto, las autoridades destacan que frente a un resultado positivo de ambos métodos, el vehículo será secuestrado y se le pondrá al conductor una multa por conducir bajo efectos de estupefacientes, de entre $200 y $2000 y de uno a diez días de arresto.
Pero aún hay debate sobre este tema ya que entre las drogas legales figuran los tranquilizantes autorizados por psiquiatras y drogas con las que están hechos algunos jarabes para la tos.
De los 24 puestos de alcoholemia que rotan por la ciudad, uno va a controlar si los conductores consumieron drogas, por lo que se pudo saber los controles serán de noche y en las cercanías de los boliches.
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