En relación a los precios los argentinos, y los puntanos, siempre tienen una expectativa que podría clasificarse de unidimensional: sólo se espera que vayan hacia arriba y que nunca regresen al punto previo. Sin embargo, de vez en cuando los números dan una sorpresa agradable.
“El kilo de pollo había tenido un incremento muy fuerte, que llegó a los tres pesos. Pero esto hizo que se frenara el consumo, y por eso se volvió al valor de antes”, destacó Federico, vendedor de una carnicería ubicada en la esquina de Bolívar y Chacabuco. “La semana pasada teníamos el kilo a $16,60 pero ahora está a $13,50. Sube mucho, pero también baja rápido, algo que no pasa con los cortes vacunos”, comparó Flavia, vendedora de un negocio del rubro emplazado en Lavalle entre San Martín y Rivadavia. En los comercios destacaron que cuando hay aumentos ellos sólo trasladan al mostrador los ajustes a nivel mayorista. “El precio del pollo se fue a las nubes. En cuestión de 10 días el cajón subió unos 80 pesos”, afirmó Bernardo, propietario de un local ubicado en avenida Lafinur.
La inflación tuvo un “error en el sistema" y permitió que el pollo haya dado marcha atrás. Ahora ¿Los puntanos están aprovechando la oportunidad? La respuesta es sí. A pesar de estar a fin de mes, las carnicerías puntanas tienen una clientela bastante abundante que lógicamente lleva cortes vacunos, pero también de la variedad aviar.
“La gente compra igual porque dentro de las carnes sigue siendo lo más barato. Además es un alimento que puede prepararse de muchas maneras”, destacó Flavia mientras atendía sus clientes.
La baja en el precio del pollo es una buena noticia para los clientes. En los últimos años, por el fuerte incremento de los cortes vacunos, el consumo de la carne aviar experimentó un notable crecimiento, al punto que hoy en las carnicerías este producto ya implica el 50 por ciento de las ventas.
Comentá la nota