SAENZ PEÑA (Agencia)--La tranquilidad que reinó días pasados en las estaciones de servicios de la ciudad de Sáenz Peña volvió a alterarse durante el fin de semana. En el ingreso a los días de descanso laboral, el caos vehicular en los alrededores de los pocos surtidores que disponían de nafta y gasoil fue nuevamente protagonista.
La demanda de combustibles del fin de semana y la existencia del producto por pocas horas, en no todos los puntos de venta, provocaron largas filas de vehículos que en algunos casos cerraron el paso por calles céntricas. La imagen de la escasez de naftas y gasoil provocó colas de automóviles de hasta cinco cuadras, en algunas calles con doble fila de vehículos que cerraban el tránsito. A su vez, en las veredas se formaban las hileras de ciclomotores portando inclusive los conductores bidones, en el intento de llevar una carga extra aunque esté prohibido a los playeros realizar esas ventas en envases.
Si bien la semana que finalizó había registrado un retorno de la tranquilidad en los automovilistas que entendieron que “en algún momento del día” podrían cargar combustible, el temor de quedarse sin nafta los días no laborables provocó el desborde y la disponibilidad que tenían las estaciones de servicio, en pocas horas se agotó. Se suma a la escasa oferta el hecho de que algunas de las petroleras no despachan camiones durante el fin de semana, lo cual hace que determinadas marcas crucen las mangueras el viernes y no vuelvan a habilitarlas hasta el lunes.
En el caso de la expetrolera estatal, coincidieron en señalar los vendedores de la marca en Sáenz Peña que la reposición tenía unas horas extra de demora porque las cargas no estaban siendo enviadas desde Puerto Vilelas, sino que los camiones venían desde los depósitos de la firma en otras provincias. Ante la consulta del porqué del traslado desde distancias mayores, la respuesta fue que “es habitual que se roten los puntos de despacho del producto”.
En la larga espera
La poca oferta dispuesta por los cupos vigentes para la gran demanda de combustibles que existe en el interior provincial genera inclusive filas de vehículos que esperan que la carga llegue a las estaciones de servicio.
No fue raro observar durante este fin de semana, especialmente en inmediaciones de las estaciones de servicio que venden YPF, automóviles y camiones esperando que se retiren los trapitos blancos de los surtidores y se habilite nuevamente la venta. “Los clientes vienen hasta la playa y nos preguntan si llegará algún camión y en qué momento lo hará. Les informamos lo que sabemos, pero advertimos que desconocemos la carga que vienen trasladando”, comenta el playero de uno de los operadores de la exestatal.
Igualmente, gasoleros o nafteros, unas dos o tres horas antes del posible horario de llegada del camión ya formaban fila para ocupar los primeros lugares cuando se reinicie el despacho.
Pago en efectivo
Al caos por la falta de regularidad en la venta de combustibles que obliga a los clientes a estar pendientes de las estaciones de servicio que reciben carga, se suma el enojo por la negativa al pago con tarjetas.
Para sorpresa de algunos automovilistas que se manejan con el “plástico”, en los últimos días solamente se podían pagar los combustibles con “dinero en efectivo”. Era de público conocimiento que la mayoría de las estaciones de servicio se negaban a recibir como pago las tarjetas de crédito, pero el débito no registraba negativa.
El malestar sobrevino cuando los clientes, acostumbrados al uso del pago con débito automático, se encontraron que no estaba disponible la opción. “Solamente pago en efectivo”, fue la respuesta obtenida por más de un automovilista.
A esperar la semana
Después de los días no laborales que registraron surtidores sin combustible, se espera que en el transcurso de la semana se estabilice nuevamente la venta; aunque tanto clientes como estacioneros están resignados a que hasta que no se otorgue un cupo acorde al aumento del parque automotor, las largas filas, las horas de espera y los nervios crispados de muchos serán hechos cotidianos.
Los operadores reiteran que las cuotas mensuales comprometidas por las petroleras se están cumpliendo, pero son muy bajas para la gran demanda existente.
Comentá la nota