1) Mónica Felices (Volvió y fue quinta columna otra vez)2) Juan Carlos Habib (Cada vez menos)
3) Emiliano Giri (Solitos)
4) César Pelli (Antes y después)
5) Hugo Emiliano Disalve (Nadie marcha por él)
6) Santiago Bonifatti (El petiso manos de tijera)
7) Gregorio Molina (¿El único?)
8) César Sivo (Haciendo cobertura)
9) Silvina Darmandrail (Dura de bajar)
10) Pulti y Florencio (Pareja devaluada)
Fue la quinta columna con la que Acción Marplatense demolió al gobierno anterior. Detrás de cada denuncia penal que procuró Poggetto, andaba Felices jugando a la ciudadana cabal y preocupada. Reaparece de la mano de la necesidad de hallar culpables que justifiquen el recorte de horas extras en la comuna. Perversamente funcional. Lástima.
2) Juan Carlos Habib (Cada vez menos)
El tachero que se dice heredero de aquellos conductores de mateo que desaparecieron en los años 60 de las calles de Mar del Plata, dice que están al horno mal. Cada día llevan menos viajes, en tanto los servicios clandestinos tolerados por la comuna hacen su junio, julio y agosto. Qué inviernito calentito, mamita…
3) Emiliano Giri (Solitos)
Asegura que un portal de noticias (no precisó cuál) habría aventurado la existencia de un intercambio entre el Grupo Roig, al que él pertenece, y la constructora Maral. La info habla de que no se haría la obra de Pelli en la terminal pero sí tres torres en Playa Chica. Emiliano ha dado mentís por todas partes, porque asegura que sólo les gusta cenar o desayunar acompañados, pero a los negocios van solitos, solitos, como gente grande que son.
4) César Pelli (Antes y después)
Su presencia marca un antes y un después en la historia constructiva de Mar del Plata. Llega como en la época dorada una firma de prestigio internacional que obligará a cambiar la escala de los proyectos prime en nuestra comunidad.
5) Hugo Emiliano Disalve (Nadie marcha por él)
27 años, filetero, humilde hombre de familia, lo mataron salvajemente para robarle su moto. Crueles hasta la perversión, por su propio celular le comunicaron a su esposa “ya no está, te lo matamos”. Nadie marcha por él. En Mar del Plata, los muertos que cuentan y provocan la sensibilidad oficial y social sólo interesan si su familia habita los circuitos 366 A y 365. Mea culpa, y no sólo para los funcionarios.
6) Santiago Bonifatti (El petiso manos de tijera)
Ex curul suplente, ahora recorta salarios y niega horas extras. Muy soberbio, separa primera de segundas líneas, y aduce que sólo parla con los Tarzanes y no con las Chitas del palacio. Nuevas reglas de juego, parece. Ojo, que los monos son graciosos, muestran el trasero y todo eso… hasta que se enojan y pueden volverse animalitos muy agresivos.
7) Gregorio Molina (¿El único?)
Activistas de organizaciones de derechos humanos y familiares de víctimas de la represión festejaron la condena de Molina, una pieza clave en aquellos años negros. Ahora, suena paradójico que apenas un suboficial de la Fuerza Aérea explique toda la ordalía de sangre, vejaciones y muerte que hubo en la ciudad por aquellas épocas. Como mínimo, huele a poco.
8) César Sivo (Haciendo cobertura)
Sus contactos y denunciado financiamiento a traficantes de drogas y su evidente vinculación con el mundo del crimen -aspecto de su carrera profesional que lo colocó en entredicho con la mismísima secretaria de Derechos Humanos Sara Dorotier de Corbacho- no desaparecen cuando se hace el simpático y conquistador frente a las cámaras. Ya llegará la hora de sus propias explicaciones: si la denuncia de Francisco De Narváez prospera, va a conocer qué duro es el banquito.
9) Silvina Darmandrail (Dura de bajar)
Ha dado por años la nota con su costumbre y estilo de dejar en la calle a tanto asesino menor de edad, en nombre de unos derechos de niñez que sólo existen para la delincuencia. Pero parece que Dios también se pega una vuelta por el palacio tribunalicio de tanto en tanto: el personal de su juzgado está pidiendo que la manden a casita a tejer, que seguramente sólo dañará el buen gusto. Que sea justicia, Diosito…
10) Pulti y Florencio (Pareja devaluada)
El coruñés de la coleta pretenciosa y su entenado Perogrullo quedaron en “orsai” esta semana: Cristina finalmente recibió al papá de las Petronas, y ellos quedaron con la ñata contra el vidrio de esta juguetería prestada. Parece que hay vida fuera de lo que dicta el multimedios.





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