1) Martín Colombo (Escribiendo finito)2) Mario Luchesi (Dolores de cabeza)
3) Nicolás Márquez (El "Che", ese canalla)
4) Maximiliano Abad (Metió un golazo, lo miran mal)
5) Patricia Perelló (Alboroto y molotov)
6) Osvaldo Castelli (Acá no pasa nada)
7) Ricardo Vega (Lejos de GAP)
8) Marcelo Guiscardo (Esquivando la mediocridad)
9) José Reynaldo Cano (Crítico, pero oficialista)
10) Pedro Aresqueta (Batiendo el parche)
El procurador municipal clavó la pica en Flandes. Emitió dictamen y puso en foco las tres presentaciones que pujan por ser "la" iniciativa privada para desarrollar un nuevo polo comercial y cultural donde antiguamente funcionaba la estación terminal de ómnibus de la ciudad. Escribió casi imperceptiblemente, aunque, a buenos anteojos, no hay palabra que pueda huir: "Emprendimientos Terminal Mar del Plata SA no existía al inicio de la presentación". Si no existe, no cuenta. Por más que le busquen la vuelta y el codo que borre.
2) Mario Luchesi (Dolores de cabeza)
Él dice que fue por hacer un favor, así que nombró a un colaborador con un módulo. Del cual se desprendió porque, aparentemente, lo habría decepcionado. Nada nuevo; tampoco que el ex colaborador, ex persona de confianza, lo haya denunciado por quedarse con la plata del módulo. Un clásico penoso y vergonzante. Lástima que no parece darle vergüenza a la persona correcta.
3) Nicolás Márquez (El "Che", ese canalla)
Escritor, revisionista de las supuestas verdades establecidas sobre hechos ocurridos en los años del proceso en Argentina, acaba de publicar nueva obra sobre Ernesto Guevara de la Serna titulada El canalla, la verdadera historia del Che. Fuerte de arranque, aguardemos a leer y veremos si comprometido.
4) Maximiliano Abad (Metió un golazo, lo miran mal)
Auténtico articulador de la presencia del ascendente senador por Mendoza Ernesto Sanz en mitín en la ciudad semanas atrás, Maxi lució sobrio, discreto, pero políticamente contundente en la rauda e intensa pasada del político cuyano por MDP. Qué manera de desatar envidias. Una partida completa de cintitas rojas para las muñecas, por favor.
5) Patricia Perelló (Alboroto y molotov)
La abogada penalista ha metido el pie en algún hormiguero delicado. Una bomba arrojada contra su estudio es un claro mensaje mafioso. Hacemos votos por que hallen al o los vándalos, es demasiado grave para que pase como un alboroto más en medio de tanta confusión político-mediática de ocasión.
6) Osvaldo Castelli (Acá no pasa nada)
El jefe departamental de esta ciudad, consultado por la situación del ex jefe de la Distrital Centro Gustavo Salvá, dijo, sin amedrentarse, repetir ni soplar: "todo en orden, es sólo un cambio normal en la fuerza". Siempre fuimos tan correctos...
7) Ricardo Vega (Lejos de GAP)
El director de APRAVAT metió marcha atrás con decisión: "no queremos saber nada de nada con la municipalidad". El hombre ha descubierto que los trofeos que exhibe GAP son prestados de Scioli y de CFK, así que, si no hay política ni dirección, mejor no prestar el nombre ni el honor. Para salir mal en la instantánea, más vale no estar.
8) Marcelo Guiscardo (Esquivando la mediocridad)
Es una de las tantas sorpresas que por ahí, quién te dice, da la vida. Ha montado una fábrica de características notables dedicada a elaborar productos para la industria petrolera con rango de calidad internacional. La novedad de la exportación a terceros mercados le dio visibilidad, por la necesidad de la administración comunal de subirse a algo positivo. Más allá de eso, bien por él.
9) José Reynaldo Cano (Crítico, pero oficialista)
Viene tomando impulso, alguna crítica, unos palos para su sucesor en la Secretaría de Hacienda, reclamos al Goberna… José Reynaldo sigue en el bloque de Acción Marplatense, pero en esta línea de acción, ¿por cuánto tiempo? He ahí la apuesta.
10) Pedro Aresqueta (Batiendo el parche)
Dirigente de los trabajadores de las usinas y compañías lácteas del país, anduvo de tourneé de encendido de cubiertas. Les dedicó una visita a los directivos de la ahora fallida El Amanecer, también. Es de creer o reventar, pero pasó Florencio por ahí y se cortó la leche para siempre. Ni los hongos del gruyere volvieron a crecer después del coruñés multidepredador.




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