El caso más grave fue el de un taxista que circulaba a 105 kilómetros por hora por la bajada del barrio Rincón de Emilio.
“Vemos que se está generando una mayor consciencia pero hay que provocar que sea mayor. Creemos que hay esperanzas en que se baje drásticamente los excesos de velocidad”, aseguró Francisco Sánchez, Subsecretaría de Coordinación.
Los operativos se realizan por la mañana, la tarde y hasta la noche en distintos sectores de la ciudad a través de un cinemómetro móvil. Ayer llegó un nuevo instrumento desde Buenos Aires y el objetivo es hacer crecer la cantidad de controles.
“Vamos a hacer operativos simultáneos. Estamos buscando concientizar sobre estas cuestiones. Si bien los controles implican una infracción, el objetivo es concientizar”, agregó Sánchez.
El promedio de las multas oscilan entre 300 y 500 pesos en promedio y pueden llegar hasta los dos mil pesos en el caso de las infracciones más graves. “Es significativo para quien anda a cualquier velocidad el pago de una infracción. La próxima vez lo va a pensar dos veces”, dijo Sánchez. La mayoría de las multas realizadas por el Municipio fueron por circular entre 50 y 60 kilómetros por hora. La máxima permitida es 40.
Además de estos operativos, el Municipio tiene cuatro cinemómetros fijos instalados sobre la calle Belgrano, Ruta 22 y Ruta 7. Sin embargo, aún no se emiten las infraccciones.
“No desarrollamos aún el proceso que permite que esa fotomulta pase al Juzgado 11 y pueda enviarse al infractor y así no generar un lío en nuestro juzgado de faltas. Por eso queremos aceitar bien el sistema informático”, indicó.
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