Luis Kletnicki indicó que "no quisiera estar en este momento en el lugar de José Inza. Es feo estar en una municipalidad con 15.000 habitantes inundables. Prácticamente, va a ser una espada de Damocles para él".
A una semana de la inundación que afectó a buena parte de la ciudad, el odontólogo Luis Kletnicki habló con este diario como un vecino con inquietudes y preocupaciones por la situación que desde hace años soporta Azul, ante cada una de las crecidas del arroyo.
Si bien desde 1980 está comprometido con el tema, desde hace 10 años manda, mes a mes, una carta al Departamento Ejecutivo solicitando que no se olviden de las inundaciones. Paradójicamente, unos días antes del 18, había entregado la nota correspondiente a este mes de mayo.
Pasada la inundación, sus efectos seguirán, y no sólo para los afectados directamente, sino para toda la comunidad. En eso hizo hincapié al dialogar con EL TIEMPO.
También, en que ésta es la oportunidad "de tocar el timbre donde corresponde", en referencia a los gobiernos nacional y provincial.
Advirtió que si bien no se puede responsabilizar a la actual gestión municipal de las últimas inundaciones, sí se le debe pedir que busque soluciones de acá en más.
"Ya no hay excusas"
"Vengo como un vecino azuleño más. Si bien no tengo raíces azuleñas, me siento más azuleño que nadie", explicó a modo de presentación Kletnicki, al tiempo que agregó que su intención es "aportar, desde mi lugar, la inquietud de todo un pueblo que está preocupado por la situación que estamos padeciendo".
Desde 1980 el odontólogo está comprometido con el tema. Más allá del lugar geográfico en el que vive, lo que quiere es que su voz sea abarcativa de la gente de las distintas zonas de la ciudad afectadas que a veces no tiene acceso a los medios de comunicación.
"No me identifiquen por la Pellegrini", pidió, y en ese contexto marcó que "sé lo que es arrancar de abajo, por eso me involucro. Yo me voy a recuperar (de los efectos de la inundación), pero hay mucha gente a la que le va a costar muchísimo hacerlo. Ese es mi sentimiento y mi preocupación".
Inmediatamente advirtió "que quede bien claro que no voy a politizar el tema; al contrario, quiero que de una vez por todas se empiece a pensar en serio, que sea una bisagra y que se hagan las cosas como corresponde".
En este sentido, subrayó que "ya no hay excusas. En otra oportunidad, podríamos haber pensado que no nos dan bolilla, que no tenemos conexión con la Provincia y la Nación. Ahora no es el caso".
Por esto, entendió que el 18 de mayo "se tiene que grabar a fuego. A partir de ahí tenemos la oportunidad de tocar el timbre donde corresponde; si no nos atienden, lamentablemente vamos a estar complicados".
Es que desde su punto de vista, Azul está ante una oportunidad "histórica" al coincidir partidariamente el gobierno local con el nacional y provincial.
"Es ahí donde se tienen que buscar los recursos", advirtió e insistió en que "no hay excusas de decir que no nos escuchan o no nos reciben. Hoy calculo que tenemos las puertas abiertas".
"Nos toca a todos"
En otro tramo, señaló que si bien fueron 18 los evacuados oficiales, "una tercera parte de la ciudad estaba autoevacuada" y para aquella gente que se mostró insensible a lo que estaba pasando, adecuó la famosa frase de Bertolt Brecht a lo que sucedió el fin de semana en la ciudad: "Se inundó el de la derecha, no me importó. Se inundó el de la izquierda, no me importó. Ahora me llegó el agua a mí, ya es tarde". La experiencia me dice, que en las generalidades de la ley, pasa esto. Esperemos que en esta oportunidad nos demos cuenta que nos toca a todos".
Asimismo, indicó que "nos quejamos que no hay fuentes de trabajo, que no vienen fábricas. Si estábamos menos 10, ahora quedamos menos 20, porque va a ser muy difícil para muchas familias recuperarse económicamente, y para Azul es un perjuicio económico, social y hasta para la salud de la población".
Por esto, quiso que quede claro su concepto de que a aquellas personas que no les llegó el agua, las consecuencias de todas maneras las va a sufrir.
"Que la gente se de cuenta que el agua, de una u otra manera, afecta a todo Azul. Por ahí no les va a afectar la parte líquida del agua, pero el problema por algún lado los va a afectar", subrayó.
La Red Telemétrica
El odontólogo marcó al hablar con este diario que "estoy cansado porque nunca le dieron importancia a este tema" y marcó que "en el '80, con 200 milímetros nos hubiésemos muerto de risa. Hoy, a 32 años, con 200 milímetros se inundó un tercio de la ciudad. Significa que estamos peor que en el 80".
En este sentido, opinó que "ya nos dimos cuenta que la Red Telemétrica de Estaciones Meteorológicas para el Alerta Temprana de Inundaciones, evidentemente no dio resultado o no se interpretó bien la información. El resultado lo tuvimos el 18".
Añadió que entonces, es necesario que venga gente entendida en el tema, que se haga un estudio serio y que el dinero se invierta bien, "porque invertir y que dé resultados muy chiquitos, no tiene sentido", además de advertir que "no se puede trabajar como en la prehistoria. Dependemos de informaciones que no nos resuelve el problema cuando tenemos el agua en la puerta. Lo que me interesa es lo que deberían haber hecho para que no pase lo que pasó".
De las posibles soluciones de las que se habla, como La Isidora o los canales aliviadores, consignó que "yo, como profesional de la odontología, no puedo decir que con La Isidora se va a solucionar. Hay que hacer todo lo necesario, es decir, un diagnóstico, un pronóstico y un tratamiento, y éste en función del pronóstico".
Justamente sobre La Isidora, mencionó que han asegurado que está presupuestada. A partir de esto, indicó que el Intendente deberá asesorarse si realmente es así y para cuándo está prevista la ejecución de esa obra que tendría un costo de 80 millones de pesos.
Es más, apuntó que "quisiera que hagan una evaluación de cuánto dinero se perdió en 32 años; cuántas represas se hubiesen hecho o cuántas soluciones se podrían haber encontrado para la ciudad".
"Que vaya por los laureles"
Por otra parte, al hacer referencia a la gestión municipal, consignó que se le está pidiendo que empiece a resolver el problema ahora, cuando hace pocos meses que asumió. "No se le puede criticar que no hicieron nada y que nos inundamos -dijo-. No se la puede criticar de lo que está aconteciendo", pero sí solicitarle que de acá en adelante, lo haga.
Comentó que "no quisiera estar en este momento en el lugar de José Inza. Es feo estar en una municipalidad con 15.000 habitantes inundables. Prácticamente va a ser una espada de Damocles para él".
A su vez, indicó que "como lo conozco, sé que no tiene ambiciones de escalar posiciones dentro de la política, que sabe que se va a tener que enfrentar con el pueblo constantemente, va a tener que dar explicaciones sobre lo que se hizo y lo que no. Esto no es ponerle presión, es una cosa natural".
Pidió además que cuando se convoque a los inundados, que lo haga directamente el jefe comunal. "No debería haber autoconvocados, tiene que convocar el Intendente y el pueblo demostrarle que está con él. Si hay que levantar firmas, que las levante él, que le vamos a empapelar la municipalidad con firmas. Y si alguien le falla, que venga y lo diga, que nosotros después como pueblo vamos a buscar los métodos para ayudarlo", remarcó.
En este contexto, el odontólogo recalcó que "se tiene que poner al frente y sincerarse, porque toda la responsabilidad de la ciudad cae sobre él. Como vecino, es una buena oportunidad para solicitarle que vaya por los laureles".
Por último, dijo considerarse bastante pesimista en este tema, y advirtió que "si el día de mañana me tapan la boca porque llueven 200 milímetros y no nos inundamos, voy a ser el hombre más feliz de Azul".
EL DATO:
Según comentó Luis Kletnicki, por ser de alguna manera un referente de los vecinos afectados, mucha gente lo llama o va a su consultorio consultándolo qué se puede hacer para reclamar soluciones. Ante esto, se le ocurrió hacer una especie de calcomanía o cartel solicitando que las autoridades no se olviden de las inundaciones, y pegarla en una de las columnas del palacio comunal, en el lugar donde las mismas autoridades los autoricen. "Así, todos los funcionarios, todos los concejales, todos los vecinos que vayan a la municipalidad, lo vean y no se olviden que la inundación es cosa latente", marcó.

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