De la compulsa participan la empresa Panedile Argentina y la UTE brasileña-argentina Constructora Queiroz Galvao-Vialbaires.
La comisión de preadjudicación espera por un informe de la UTE para emitir su dictamen, que será determinante para que la Nación pueda avanzar con la licitación.
Según explicó el subsecretario del Agua, Oscar Barrón, la comisión pidió a la UTE que haga una aclaración sobre el tema de las tasas combinadas, de los dos bancos que iban a financiar esta obra. “Ellos ofrecían que la financiación se iba a hacer través del JP Morgan y un banco de Brasil. En cifras redondas, iban a financiar entre el 40 y el 60 por ciento (respectivamente), y había que ver cómo era la tasa combinada porque hay que sacar el valor actual de toda la oferta para ver cuál es el interés final”.
Luego de que cuente con esta aclaración, la comisión ya tendría todos los elementos para emitir un informe de preadjudicación para que la Nación esté en condiciones de firmar el acuerdo con la entidad que financiaría la obra.
De este modo se cumplirá un viejo anhelo para Santiago ya que en la década del 60 se firmó el primer convenio entre la provincia, Salta y el Gobierno Nacional impulsando la necesidad de construir un canal que solucione los problemas del río Salado, que por ser un río de llanura y alta sedimentación generaba inundaciones.
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