Semana "caliente" para el Intendente de Roque Pérez

La semana que hoy iniciamos podríamos calificarla de "caliente" para el Intendente Hugo Oreja, ya que la "brasa encendida" y el fantasma de la situación sin resolver de aumentos para los empleados municipales, sigue latente y su gestión no recobrará confianza -tal como expresamos en la edición de ayer- luego de la visita que hizo el primer mandatario al Hospital, varios obreros se sintieron defraudados.

Por JORGE GARAVENTO

Desde el punto de vista político, que Oreja fuera sin plata, sin un respaldo sólido al establecimiento de salud, fue un desacierto donde el jefe comunal presumiblemente no midió consecuencias, o fue producto de una reacción personalista impensada y apresurada.

En otro aspecto, este diario pudo saber que los empleados de la Planta de Residuos Sólidos Urbanos, luego de oír por una radio la lectura del artículo de La Mañana, pararon aproximadamente un par de horas. Esta situación fue enfrentada por el Director de Medio Ambiente y encargado de dicha planta, quien "convenció" al personal, donde fueron calificados como "erróneos", los conceptos vertidos, donde indicábamos que "por ahora no hay aumento".

Pues bien, ¿qué plazo o fecha le puso el Intendente a los empleados para pagarles el aumento? ¿Tiene el dinero para el incremento salarial de los municipales? De ahí es que se aplica la política de confundir que es utilizada por la Casa Rosada; entonces debemos reafirmar lo publicado ayer: "Ni el intendente Oreja sabe cuándo conseguirá dinero para aumentar a los municipales".

Desde el Municipio deben saber las máximas autoridades que la "sensación térmica" sobre este hecho puntual no se mide en plenitud, porque en algunos casos los empleados no hablan, sirva el hecho de una mucama que expuso su reclamo en la reunión que asistió el Intendente y luego se retiró llorando, en un caso que algunos calificaron -por lo bajo- como de "humillación".

También no es un dato menor, que el gobierno no tiene una presencia gremial activa a favor de los obreros, porque no hay definida una frontera entre una y otra cosa. Algo irrebatible es que el Delegado de UPCN de Roque Pérez forma parte del gabinete del gobierno, con el rango de Director de Medio Ambiente y Encargado de la Planta de Residuos Sólidos Urbanos. ¿Qué identidad gremial puede tener Dagoberto Luque para defender los derechos de los trabajadores?

Debemos ser justos y precisos que Luque, en la víspera, reconoció esa incompatibilidad, entonces deberá el funcionario orejista convencer a Luis Pérez, secretario Zona Centro de UPCN, haciéndole entender la situación no deseada por la que atraviesa.

Es destacable que Luque es funcional, ya que en las áreas ligadas al fracaso de la actual gestión de gobierno tuvo que intervenir, tal el caso de la reorganización de recolección de residuos, restaurar el Hogar Canino, la forestación y reordenar la poda en pleno invierno, entre otras cosas.

De todos modos, queda por definir de qué lado o vereda se queda pisando, o si el conformismo de los afiliados a UPCN, aprueba algo que no puede pasar periodísticamente inadvertido.

Así las cosas, ojalá el Intendente pueda conseguir el dinero para el aumento de sueldos en Roque Pérez. Este caso que enfrenta Oreja se suma a numerosas administraciones locales, algunas de ellas que están alertando sobre una situación de ahogo financiero agravada por los reclamos salariales de sus empleados. Ante esta realidad, Hugo Oreja tiene el derecho legitimado y representativo de decirle al Gobernador Scioli lo que pasa en su distrito. El jefe del Ejecutivo bonaerense tampoco puede distraerse, o mirar para otro lado. No se puede hacer sentir una sensación de abandono a las administraciones comunales en situaciones como éstas. El límite de obediencia política de los Intendentes debe desarrollarse dentro de un marco de lógica. ¿O será que la modalidad de una obsecuencia servil será el sistema para conseguir los fondos necesarios que permitan aumentar a los empleados de la administración pública municipal?

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