Seis meses y un día

“Se ha hecho creer a muchos que se puede cobrar sin trabajar…”, dijo ayer un ex intendente en una radio local, refiriéndose a la actual administración.
“Es imposible tener la información real de la situación de la planta municipal, porque este gobierno esconde esos datos que deberían ser de acceso público”, dijo en este caso un actual candidato a intendente. Todos, unos y otros –inclusive importantes hombres y mujeres del radicalismo- señalan a esta administración comunal encabezada por Liliana Denot como un cúmulo de falencias, errores e incluso algo más, que no hay que precisar para evitar ofensas y acusaciones, pero los buenos entendedores, entienden…

A esta administración entonces, a la que le restan seis meses y un día para entregar el mandato y marchar al olvido en el mejor de los casos –aunque en rigor, nada de lo ocurrido debería olvidarse, tampoco los aciertos, que aunque pocos, los ha habido en estos casi ocho años- le corresponde la responsabilidad de llegar más o menos como hasta ahora, a la fecha ansiada por la mayoría de los vecinos que padecen su inoperancia.

Para que ello suceda –fíjese el lector qué es lo que se está aspirando: que terminen “sin hacer olas” tan solo- sería bueno que los funcionarios que la componen, con algunas honrosas excepciones, prioricen en estos meses que restan la responsabilidad por la que cobran suculentos sueldos, a la búsqueda de alguna definición de su futuro laboral. Claro que dicho ejemplo debería darlo la propia jefa comunal, quien como es de público conocimiento, dedica en la actualidad la mayoría de su tiempo a la definición de las cuestiones de política electoral, visualizando con preocupación que lo que parecía un hecho consumado (su candidatura como diputada) no sería tan factible, sobre todo a partir de la nueva alianza conformada por su jefe político y candidato presidencial.

Ajenos a todo ello, los chascomunenses esperan. Como los presos, marcando los palotes en la pared.

Comentá la nota