Seis meses después, Hollande asume su giro más liberal

Seis meses después, Hollande asume su giro más liberal
El presidente hizo un balance de su primera mitad de año de gestión y justificó las últimas medidas a favor de las empresas

Por Luisa Corradini |

PARÍS.- François Hollande asumió ayer sin complejos el giro de su política hacia el liberal-socialismo. En la primera gran conferencia de prensa de su mandato, el presidente francés justificó sus recientes decisiones fiscales y las medidas en favor de las empresas y exhortó a los franceses a unirse frente a la crisis.

"Los ciudadanos franceses debemos hacer nación. Es decir, formar un bloque monolítico en este momento tan particular" de nuestro país y del mundo, declaró, ante más de 400 periodistas.

En el Palacio del Elíseo, el presidente, vestido con un traje negro y corbata azul, defendió punto por punto su política y el tiempo de su acción desde que asumió el poder, seis meses atrás.

En esos 100 minutos de diálogo con la prensa, Hollande creó la sorpresa cuando anunció que Francia reconoció la nueva coalición de la oposición siria como "la única representante del pueblo sirio". En consecuencia, la cuestión de la entrega de armas a ese sector -medida rechazada hasta ahora por los países occidentales- "se planteará necesariamente", admitió.

Objeto de acerbas acusaciones de diletantismo y con apenas 35% de opiniones favorables, Hollande respondió que no tiene en cuenta los sondeos y que la única cuestión que lo preocupa "no es el estado actual de la opinión", sino "el estado de Francia dentro de cinco años", cuando concluya su mandato.

El presidente recordó los tres desafíos que ha fijado para su gobierno: "Reorientación de Europa", "desendeudamiento de Francia" y "competitividad de la economía".

Sereno, cordial, utilizando los recursos dialécticos de un idioma que maneja en forma impecable, Hollande precisó directamente, casi con crudeza, su visión de Europa.

"Estoy a favor de una Europa que funcione en varias velocidades [?] Que incluso en el seno de la zona euro haya países que puedan ir más rápido que otros", dijo.

Sobre todo insistió en la necesidad de "acelerar el apoyo a Grecia" para que desaparezcan "las dudas que pesan sobre la integridad de la eurozona". Hollande prometió "resolver esas cuestiones" que aquejan al bloque: "Es la solidaridad y no la austeridad sin fin que permitirá alcanzar los objetivos de reducción de deuda pública", insistió, marcando una vez más su diferencia con la canciller alemana, Angela Merkel.

Aunque no lo dijo abiertamente, el presidente piensa en 2014, cuando Alemania y algunos otros países del norte europeo tal vez hayan conocido la alternancia política y un nuevo mapa político permita "ir más lejos" y "dar vida a la unión política".

Hollande no formuló ayer ninguna propuesta de política interna. Su objetivo era hacer pedagogía, detallar los porqués y los cómo. Está convencido de que el desamor de los franceses no está ligado a su acción, sino a una falta de explicación.

Tampoco justificó el reciente giro social-liberal de su política. "¿Giro? No hay ningún giro", dijo. Sin embargo, candidato, prometía enfrentar el mundo de las finanzas. Presidente, ahora se declara feliz con "la calma de los mercados" y se congratula de las tasas excepcionalmente bajas (2%) que consiente Francia cuando coloca deuda. Su horizonte es "el desendeudamiento a marcha forzada".

Para mejorar la competitividad, el gobierno decidió reducir los aportes sociales de las empresas y, al mismo tiempo, aumentar el IVA, un recurso detestado por la izquierda y denunciado por el mismo Hollande durante su campaña.

Con el objetivo de "decir toda la verdad" a sus conciudadanos, el presidente no sólo reconoció con cifras precisas el Estado alarmante del endeudamiento francés, sino que prometió sangre, sudor y lágrimas: "Que nadie se equivoque -advirtió-. Aun cuando en algún momento saldremos de la crisis, el desempleo seguirá aumentando durante todo 2013"..

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