Fuera de la boleta del oficialismo, todo es complejo en la relación entre los candidatos a presidente y a gobernador de Entre Ríos. Aquí, una guía para entender mejor la oferta electoral.
El menú del cuarto oscuro entrerriano ofrece seis postulantes a la gobernación: Sergio Urribarri (Frente Justicialista para la Victoria), Atilio Benedetti (Frente Progresista Cívico y Social), Jorge Busti (Frente Entrerriano Federal), Ana D’ Angelo (GEN-FAP), Armando Saliva (PRO) y Darío Olivera (Nueva Izquierda-Proyecto Sur).
Pero la mayoría de las relaciones entre los postulantes a la presidencia y a la gobernación presentan alguna complejidad. Este turno electoral ofrece particularidades en este sentido que necesitan ser explicadas. De los seis candidatos a gobernador, tres no llevan presidente en sus boletas: Busti, Saliva y Olivera, cada uno por un motivo distinto.
De los otros tres, uno –Benedetti– quiere llevar dos candidatos a presidente: Alfonsín y Binner. Hasta el cierre de esta edición sólo tenía seguro el pegado con Alfonsín, aunque la posibilidad de llevar en la boleta a Binner seguía abierta a una autorización judicial. De lo contrario, militarán ese voto, pero con la boleta cortada, para que el sufragio no se anule.
Los únicos candidatos a gobernador con boletas “normales” son Urribarri, que lleva a Cristina Fernández y D’ Angelo a Binner. Aunque en este último caso, podría llegar a perder la exclusividad si Benedetti consiguiera finalmente la autorización judicial para pegar con el socialista. Aun si esto no ocurriese, Binner aparecería además en una “boleta corta” de dos cuerpos pegado a la lista de diputados nacionales del Partido Socialista.
Visto del otro lado, de los siete candidatos a la Presidencia, sólo tres llevan en su boleta un candidato a gobernador: Cristina Fernández a Urribarri, Alfonsín a Benedetti y Binner a D’ Angelo. Queda abierta la posibilidad de que Binner pegue también con Benedetti.
Hay cuatro que no llevan postulante a gobernador: Rodríguez Saá, Duhalde, Carrió y Altamira.
Sin gobernador. Rodríguez Saá lleva en Entre Ríos sólo una lista de candidatos a diputados nacionales, que encabeza el ex senador Augusto Alasino. Se quedó sin listas provinciales porque los partidos que lo acompañaron no obtuvieron la habilitación judicial para competir. En este espacio, el ex senador Héctor Maya denunció “proscripción”, en razón de que se reconoció a la fuerza en el orden nacional pero no en el provincial.
Duhalde había cerrado en julio un acuerdo con el PRO para llevar a Saliva como candidato a gobernador. Pero el Partido Popular de la Reconstrucción, que integra esa alianza, lo impugnó y sacó al PRO de la coalición, con lo cual dejó a Duhalde sin candidato a gobernador. En PRO, por cierto, no se preocuparon mucho: tras las primarias de agosto, Duhalde ya había dejado de ser aquella promesa de arrastre para el macrismo que en julio se proyectaba como líder de la oposición. Carrió pretendía pegar con Benedetti, pero la Cámara Electoral Nacional sólo le permitió al radical pegar con Binner. Aquí tampoco se vio a radicales preocupados por esa pérdida. A Carrió le fue muy mal en las primarias, tocó su piso histórico. En consecuencia, Carrió se presenta en la provincia con una boleta de dos cuerpos, junto a la lista de diputados nacionales de la Coalición Cívica.
Lo de Altamira es más simple: carece de desarrollo político en la provincia. Ni siquiera presenta candidatos a diputados nacionales, se lo verá en el cuarto oscuro con una boleta de un solo cuerpo, conteniendo la fórmula presidencial.
Sin presidente. Por primera vez desde 1983 compitiendo por afuera del Partido Justicialista, Busti no lleva candidato a presidente de la Nación porque no encontró uno que le sume. Fue una consecuencia de la implosión que sufrió el desaparecido Peronismo Federal que tuvo en el ex gobernador entrerriano a uno de sus principales impulsores nacionales tras la derrota electoral del oficialismo en junio de 2009. En consecuencia, Busti liberó el voto presidencial y reparte su boleta de cinco cuerpos sin cargos nacionales (tampoco lleva candidatos al Congreso) acompañado de un instructivo para cortar el candidato a presidente y los diputados nacionales que prefiera el elector.
La situación de Saliva ya está explicada. También en PRO queda abierta la opción nacional, porque los vínculos con Duhalde nunca fueron políticamente sólidos. En rigor, Duhalde terminó cerrando con Saliva porque no consiguió que Busti le diera su apoyo para pegar boleta.
En el caso de Olivera, la falta de presidente se debe a que Alcira Argumedo no logró el requisito legal de reunir el 1,5% de los votos en las primarias para poder competir en las generales. Aquí se produce una paradoja: Altamira supera ese 1,5% y compite sin base política en la provincia.
Las fórmulas
Gobernación
Sergio Urribarri-José Cáceres (Frente para la Victoria)
Jorge Busti - Jorge Kerz (Frente Entrerriano Federal)
Atilio Benedetti - Jorge D’Agostino (Frente Progresista Cívico y Social)
Armando Saliva -Augusto Diego (PRO)
Ana D’Ángelo-Jorge Martínez Garbino (GEN-FAP)
Darío Olivera-José Alejandro Sologuren (Nueva Izquierda)
Presidencia
Cristina Fernández de Kirchner-Amado Boudou (Frente para la Victoria)
Hermes Binner y Norma Morandini (Frente Amplio Progresista)
Ricardo Alfonsín-Javier González Fraga (Udeso)
Eduardo Duhalde-Mario Das Neves (Frente Popular)
Alberto Rodríguez Saá-José Vernet (Compromiso Federal)
Elisa Carrió-Adrián Pérez (Coalición Cívica)
Jorge Altamira-Cristian Castillo (Frente de Izquierda)

















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