Son trabajadores de Bagley, que pertenece a Arcor. Para el sindicato, no hay causa justificada y se persigue un “fin intimidatorio”. La firma dice que no dará marcha atrás. Hay asambleas y cortes de ruta.
“La empresa invoca causales, para nosotros inexistentes; creemos que esto es una maniobra que tiene como único objetivo atemorizar y avasallar el derecho de los trabajadores a pelear por lo que les corresponde”, dijo el titular del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación, Héctor Morcillo a PUNTAL.
Un 35% demasiado caro
Todo se remonta a la última discusión salarial del gremio en paritarias, que mantuvo al sector en conflicto hasta el acuerdo.
Las medidas de fuerza fueron variadas y se mantuvieron durante varias semanas. Finalmente se cerró por una aumento del 35% para los trabajadores. Luego de esto se notifica a los seis empleados de que habían sido despedidos. El gremio denuncia una intencionalidad intimidatoria en la decisión de Arcor.
“Tiene una íntima relación con el conflicto que llevó más de 20 días de las empresas del grupo Arcor y el resto de las empresas de la alimentación de Córdoba; terminado el conflicto el día 18, la empresa comenzó a mandar telegramas el 21 a estos seis trabajadores, invocando supuestas causales, por sumarios internos”, denunció.
Para Morcillo, se pretende intimidar a los demás, mediante la notificación de estos despidos. “Además con la modalidad de que la empresa envió carta documento a la totalidad del personal de Bagley Córdoba diciéndole que había despedido a seis trabajadores y que se presentaran a trabajar normalmente. Es una clara maniobra de intimidación para el resto de los trabajadores, diciendo no estás en la lista hoy, pero podés estarlo mañana”, afirmó.
Respuesta empresaria
Para la empresa, “son seis empleados que han cometido actos de indisciplina que son inaceptables para una organización laboral. Y puntualmente estos seis han sido despedidos. No hay ningún plan, ninguna intención, nada más”, dijo a PUNTAL el vocero de la empresa Arcor, Jorge Lawson.
“Creo que cualquier empresa tiene derecho a que si una persona laboralmente hace cosas que no debe a sancionarla. Arcor tiene 20 mil empleados, 30 plantas y solamente está pasando en una y con seis personas”, agregó Lawson.
Respecto de la denuncia de intimidación al resto de los empleados hecha por el gremio, Lawson explicó que se trató de una notificación para llevar tranquilidad al personal. “Las otras 300 personas fueron notificadas y ninguna de las otras 300 personas está protestando ni haciendo nada. La empresa lo que hizo fue informar para que se queden tranquilos, que acá no hay ningún plan, ni ninguna cadena de despidos”, dijo Lawson.
Y culpó al gremio por las medidas que se están realizando. “No hay ninguno de los 300 que esté protestando, el único que está protestando es el gremio, que quiere ver fantasmas donde no los hay”.
Cómo sigue la protesta
Por ahora, las medidas sólo alcanzan a los trabajadores de la planta de Bagley, de donde fueron despedidos los seis trabajadores. Pero no descartan extenderla a otras fábricas si no se resuelve el conflicto.
“Por ahora se mantienen en la planta de Bagley Córdoba y se irán endureciendo en la medida que no haya una respuesta en cuanto a la incorporación de los trabajadores”, dijo Morcillo.
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