En 2004, fumaba el 36% de la franja de 16 a 24 años; la cifra descendió a 27% en 2010. En la población total, bajó el 10%.
En 2005, eran 33,5 por ciento los argentinos fumadores (definidos por haber consumido tabaco en el último mes), mientras que, en 2010, esa cifra bajó a 30,2 por ciento. Es decir, hubo una baja del 10 por ciento.
La franja etaria que más mejoró fue la de los más jóvenes, quienes vivieron más tiempo de sus vidas con las normas antitabaco. Así, en comparación a 2004, en 2010, hubo 25 por ciento menos de argentinos entre 16 y 24 años que consumieron tabaco en el último mes. El porcentaje de fumadores se mantuvo entre los de 25 a 34 años y entre los de 50 a 65; mientras que bajó 10 por ciento entre los de 35 y 49.
Los datos surgen de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).
Más consultas. Córdoba fue pionera en el país en tener y aplicar una ley antitabaco, la que comenzó a aplicarse el 1° de junio de 2006. “Los resultados son fantásticos, así como en aquellas provincias que se venía aplicando una ley similar, como Santa Fe, Tucumán, Neuquén y más tarde Buenos Aires”, comentó el médico Fernando Nápoli, experto universitario en tabaquismo.
A nivel nacional, la ley antitabaco se promulgó en junio del año pasado, por lo que a partir de ella algunas provincias que venían atrasadas se sumarán a la lucha antitabaco. “El efecto más positivo de las leyes es la reducción del consumo y la concientización de que no está tan bueno fumar. Es un cambio muy importante”, aseguró Nápoli.
Los datos del Sedronar le dan la razón: de todas las drogas legales e ilegales, la única percepción de gran riesgo o daño que creció entre 2006 y 2010 (antes no había mediciones) es sobre el fumar frecuentemente.
Es más, sólo el 1,1 por ciento de la población considera que fumar tabaco frecuentemente no conlleva ningún daño. Es el porcentaje más bajo entre todas las drogas legales e ilegales (por ejemplo, alcohol, 2,1 por ciento; cocaína, 5,4 por ciento).
“Cada vez tenemos más consultas. La gente está un poco más preocupada. Antes, se fumaba para pertenecer, ahora se deja de fumar para pertenecer. Es un cambio paradigmático”, dijo el médico. Y resaltó que es muy importante que el Estado refuerce la prevención en los niños y que ayude y contenga a quien deja de fumar. “Los fármacos ayudan pero no son milagrosos”, comentó.
Entre los peores. En América, Argentina es el segundo país en el que más se fumaba, según datos de 2007 del Atlas del Tabaco (www.tobaccoatlas.org). Así, Estados Unidos lideraba la región y estaba en el Top 5 mundial con 1.196 cigarrillos consumidos por año por persona. Le seguía Argentina con 1.014; atrás de los “top” como Rusia (2.314) y Japón (2.028), pero mucho peor que cercanos como Brasil (580), Bolivia (178) y Perú (129).
Cada vez más países de América están adoptando disposiciones para reducir el consumo y la exposición al humo de tabaco, pero aún resta que avancen en medidas como el aumento de impuestos y la prohibición de la publicidad, promoción y patrocinio de tabaco, según un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que se publicó el mes pasado.
Argentina avanzó el año pasado con la sanción de la ley nacional antitabaco. Entre las novedades, la norma prohíbe en forma total la publicidad, promoción o patrocinio del tabaco. Y ordena que las etiquetas incluyan una imagen y un mensaje que describa los efectos nocivos del consumo, que deberán ocupar el 50 por ciento de la parte inferior de la caja. Esta obligación deberá cumplirse a partir de junio de este año.
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