Seis de cada diez votantes creen que la gestión del Gobierno local es "mala"

Seis de cada diez votantes creen que la gestión del Gobierno local es "mala"
El 59.38% de los participantes en el sondeo web desaprueba la administración del intendente Mario Meoni, mientras que el 24.96% manifestó que las políticas del oficialismo son "regulares". Sólo el 15.66% opinó que es "buena".
El 60% de los votantes (59.38%) en la encuesta semanal de DEMOCRACIA –casi seis de cada 10 participantes- opinaron que la actual gestión del intendente municipal Mario Meoni es “mala”, mientras que el 24.96% manifestó que la administración radical es “regular”.

Sólo el 15.66% afirmó que la administración comunal es “buena”.

Con todo, el nivel de aprobación de gestión que evidencian las cifras de este sondeo virtual aparece distante de aquel 41.26% que obtuvo el jefe comunal en las elecciones del 23 de octubre de 2011.

Y si se compara el resultado que sacó la administración de Meoni con otra encuesta reciente, publicada por este diario el domingo 14 de octubre último, Meoni apenas supera en aprobación de gestión a la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.

De hecho, el 64.08% expresó que la administración kirchnerista es “mala”, apenas 4.7 puntos por encima de la desaprobación del Gobierno local de Junín.

Críticas y adhesiones

Pero, ¿adónde apuntan las principales debilidades y fortalezas de la gestión meonista, transcurrido un año ya de la última elección, y a meses de los comicios legislativos de 2013, donde la oposición buscará posicionarse y rearmarse tras la dura derrota en las urnas del año pasado?

En principio, un tema de fondo. En estricta reserva, en el círculo del jefe comunal admiten que quiere “salir de Junín”, y ocupa los días más en la construcción de una eventual proyección nacional, que en gestionar para la ciudad.

En rigor, la mayoría del pueblo lo votó para que trabaje en función del beneficio de todos los vecinos de Junín, y no de ambiciones personales, que deberían esperar a la finalización del mandato.

Por otra parte, los principales cuestionamientos a la gestión meonista recaen sobre puntos que no son nuevos y surgieron en la última campaña electoral, en la voz de la oposición, por supuesto: la falta de obra pública, la tercerización de servicios que podrían dejarle al Municipio sendos dividendos (como el Relleno Sanitario a manos de la firma GIRSSA y el estacionamiento medido a la empresa Pague por Celular); se suman a la creciente ola de inseguridad que se instaló definitivamente en nuestra ciudad.

Sobre esto último, es justo decir que la Policía pertenece al ámbito de la administración bonaerense, y que las principales críticas de la población apuntan a la Justicia y a la reincidencia en el delito. No obstante ello, desde la oposición criticaron “la falta de conducción” de la Fuerza en el ámbito local. Asimismo, la cantidad de crímenes impunes se presenta como una herida abierta en nuestra ciudad y una señal de alarma.

El endurecimiento de los controles de tránsito a cargo de la flamante Agencia Municipal de Seguridad Vial abrió otro frente de polémica para el municipio. En rigor, se le cuestiona al Intendente no haber trabajado más en la prevención y perseguir un fin recaudatorio. Según palabras del secretario de Gobierno, Mauro Gorer, la Municipalidad recauda unos 200 mil pesos mensuales por multas de tránsito.

Entre las cosas positivas de esta gestión municipal, Meoni aparece como un buen “piloto de tormentas”. En efecto, en medio de las dificultades por el recorte de fondos de los gobiernos provincial y nacional, logró mantener las cuentas saneadas, sin prescindir de servicios fundamentales para la ciudad.

En el plano más político, el Intendente todavía puede sacar a relucir que derrotó al kirchnerismo en la última elección, aún con el viento de cola de una Cristina arrolladora, que obtuvo el 54% en todo el país, y que pese a la “discriminación” de la administración central, ha podido gestionar sin mayores sobresaltos, manteniendo su independencia.

Como Cristina, Meoni mantiene un piso cercano al 20% de aprobación de gestión, que podrá ser más o menos llegado el caso, depende de cómo se acomoden las piezas en la oposición, y en el país, claro.

¿Hay dos Junín?

Nadie tiene la receta, y seguramente no debe ser fácil, pero construir una ciudad inclusiva, donde no lluevan unos pocos milímetros y las calles se tornen intransitables; donde prevalezca más la prevención del tránsito, que las infracciones; donde la cultura y la educación de calidad sean accesibles para todos; parecen ser algunas de las cuentas pendientes de este gobierno.

Mantener las plazas está bien; que el centro esté lindo, también; y que el Parque Natural –que es un centro turístico de relevancia provincial- tenga servicios y esté en condiciones, es muy importante.

Pero una gestión es todo, y hay una densidad que emana en la ciudad y, lamentablemente, sólo es atendida en las páginas policiales de los diarios. Esa brecha creciente, entre una ciudad y otra, es el principal signo de alarma que ningún político o dirigente debería desatender.

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