El diputado porteño Juan Pablo Arenaza propuso una modificación al reglamento interno de la Comisión Investigadora para que se prohíba a sus integrantes utilizar para su beneficio personal la información a la que tienen acceso. ¿Tendrá miedo que la diputada Gabriela Cerruti saque un nuevo libro?.
"Podría existir un conflicto de intereses, ya que la diputada Cerruti, por su antecedente de doble rol como narradora y diputada, podría utilizar la información en beneficio propio", explicó Arenaza mediante un comunicado enviado a adnciudad.com.
Y agregó: "Por eso solicito al presidente de la Comisión que tome las medidas necesarias del caso para que no se lucre con dicha información en la posible redacción de un libro o cualquier otro tipo de publicación basada en los datos recabados en el curso de la investigación".
"Es fundamental que la información surgida de la Comisión sea sólo utilizada para la elaboración del informe final y sus recomendaciones", concluyó el legislador que presentó dos propuestas:
Opción 1: "No obstante el carácter público de las reuniones, dada la sensibilidad de la información a la que los miembros de la Comisión tienen el privilegio de acceder con fines investigativos, queda prohibido, por un plazo de tres años contados a partir de la finalización de la investigación, que los diputados utilicen la referida información para la publicación de libros o cualquier otro material que la divulgue públicamente lucrando con ella (asimismo, los diputados que integran la Comisión deben suscribir un acuerdo de confidencialidad)".
Opción 2: "No obstante, dada la sensibilidad de la información a la que los diputados que integran la Comisión tienen el privilegio de acceder para llevar a cabo la investigación, queda prohibido que éstos utilicen el referido material para la publicación de libros, por un plazo de tres años contados a partir de la finalización de la investigación, debiendo suscribir un acuerdo de confidencialidad".

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