Segunda operación a corazón abierto

El equipo de profesionales hospital Lucio Molas junto con sus pares del hospital Juan Garrahan realizaron el viernes la segunda operación a corazón abierto a un niño de corta edad, en un hospital público de nuestra provincia. La paciente fue una niña de sólo 3 años de General Acha, que ya fue dada de alta y que de ahora en más llevará una vida normal.
El mismo día, los médicos colocaron un desfibrilador a un niño de 11 años, también oriundo de General Acha.

A dos meses de la primera operación de este tipo, los médicos pampeanos y del Garrahan concretaron otra operación que representa un avance en el nivel de complejidad que se puede atender en nuestra provincia.

El anuncio fue realizado por los médicos Carlos Vallejo y María Gabriela Rossi, ambos del Servicio de Cardiología del Molas, en una conferencia de prensa que brindaron en el Ministerio de Salud. Los profesionales destacaron el éxito de la intervención y remarcaron que se hizo, al igual que la primera, junto con el equipo del Garrahan que encabeza el pampeano Javier Cornelís. Desde hace varios años, este joven profesional pampeano mantiene un estrecho vínculo con la provincia y en particular con los trabajadores del Lucio Molas, "lo que implica un adelanto muy importante para la provincia", explicó el galeno.

Vida normal.

La patología que presentaba la niña es una cardiopatía congénita que Vallejo graficó como "un agujerito en el corazón" y que de no ser atendida a tiempo, hubiera representado con el paso de los años severas complicaciones para esa persona. La única solución es abrir el corazón, pararlo y mientras tanto mantener todas las funciones vitales con un equipo que se denomina "bomba de circulación extracorpórea". Parte de este equipo fue donado por el hospital Garrahan, según informó la doctora Rossi. El grupo que operó a la niña estuvo conformado por entre 10 a 15 personas, entre los profesionales del Garrahan y el personal de Cardiología Pediátrica del hospital pampeano.

El futuro para la niña es de una vida normal que sólo requerirá de algunos controles periódicos. "Incluso podrá practicar deportes", sostuvo Vallejo para ejemplificar la vida similar a la de cualquier persona que podrá llevar la paciente. Estas cardiopatías congénitas ocurren en uno cada 100 nacimientos, lo que hace una ocurrencia de 50 a 100 casos por año en nuestra provincia. Un tercio debe operarse en el primer año de vida, y el resto en algún momento de su infancia.

Experiencia.

Los médicos comentaron que desde que hace cinco años comenzaron a trabajar en conjunto con el doctor Cornelís, se han realizado en el Molas 45 operaciones a corazón cerrado. La acumulación de experiencia permitió que hace dos meses, los profesionales dieran este salto cualitativo tan importante. No obstante, aclararon que cuando los casos muestran una complejidad mayor, son derivados a Buenos Aires.

La doctora Rossi anticipó que en los meses siguientes se realizarán otras intervenciones similares y destacó la predisposición y profesionalidad de todas las personas que se desempeñan en el área de Cardiología Pediátrica.

La intervención quirúrgica no tuvo costo alguno para los padres de la niña, una familia humilde que no tiene obra social. Una operación de este tipo en un sanatorio privado hubiera costado entre 30.000 y 40.000 pesos, según los médicos.

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