Martín Amengual es uno de los dos cordobeses que correrá el Dakar 2013 a bordo de una moto. La historia del piloto de 34 años que volverá a estar en la competencia, tras la experiencia de 2010.
“Ya estoy sintiendo el latido de la largada, fueron muchos meses de preparación. Siempre da la sensación que falta mucho porque decís ‘es en enero’ y resulta que ahora ya estamos a un par de días del inicio” admite Amengual, quien por estas horas se encuentra volando a la capital peruana para encontrarse con la Yamaha WR450 que fue preparada por el equipo español JVO y llevará el número 114. La escudería ibérica le aporta también al cordobés la asistencia a lo largo de toda la competencia, dándole así un plus con el que no contó en su anterior experiencia en 2010. A propósito de esto, el motociclista afirma: “Como en el resto de las cosas de la vida, la experiencia siempre suma. En esta oportunidad, tengo la tranquilidad de tener las cosas mejor organizadas y el respaldo de saber de qué se trata”.
En cuanto a la preparación, la exigencia de la competencia conlleva una preparación “invisible” y de varios meses. “Empezamos en mayo, buscando equipo y sponsor. Una vez resuelto lo de la moto, me preocupé por mi preparación que es física, técnica y de logística”. “Pero esta vez estuve más arriba de la moto que hace un par de años, al trabajo físico lo complementamos con la moto” dice Amengual que además realiza una aclimatación constante, para resistir las altas temperaturas de la prueba.
Finaliza la charla y la experiencia que transmite el Dakar la sigue relatando con entusiasmo; y en los últimos minutos “entran” el francés Cyril Després y el road book. Del galo dice: “Las veces que nos cruzamos en el Vivac, te saluda sin problemas. Son muy ‘piolas’ y muy abiertos con uno”. En tanto, sobre la hoja de ruta que reciben horas antes y deben mirar al mismo tiempo que manejan reconoce: “Es uno de los puntos más difíciles. Por más que lo remarques, el hecho de manejar y mirar no es fácil; dudas más de una vez”. Amengual será entonces uno de los nueve cordobeses que partirá con un solo objetivo: llegar.
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