Ayer se concretó la segunda jornada de poda del antiguo eucalipto ubicado en el acceso al Centro Cívico. Hubo reclamos de vecinos, entre ellos de los integrantes del grupo de Arbolado Urbano -que promueve que no haya poda- y una falta de presencia de funcionarios públicos que respondieran las consultas sobre la necesidad de "desnudar" al árbol.
La polémica se disparó en la segunda jornada de trabajos municipales desarrollados en el Centro Cívico. Mientras un operario terminaba de "podar" el eucalipto, los vecinos reclamaban el cese de los cortes, aduciendo que ya no había riesgo para vecinos ni vehículos. Esta es la explicación que dio el responsable de Espacios Verdes, Julio Fredes, cuando fue consultado.
De los trabajadores que realizaban la poda, dos pertenecen a la Administración Provincial de Energía (APE) y el resto son empleados del área de la que es responsable Fredes. Luego de quitar las ramas más grandes y altas, parecía que la grúa no iba a detenerse y fue cuando algunos vecinos increparon al operario de la máquina, para que diera por terminado su trabajo.
Pero el hecho no quedó allí. Un vecino completamente superado por la situación increpó al trabajador para que dejara de operar la maquinaria y que bajara al empleado municipal que, motosierra en mano, seguía mutilando el árbol.
Mientras esta situación se desarrollaba, Fredes no estaba en los alrededores. "Se fue a una reunión", señalaron algunos de los presentes, comentario que distribuyeron los empleados municipales del área. La discusión entre vecinos y operarios fue subiendo de tono, hasta que se hicieron presentes dos efectivos policiales, que intentaron calmar los ánimos.
Afortunadamente, la situación no llegó a mayores y no pasó más que una discusión subida de tono. Lo concreto fue que cada uno desde su lugar no podía hacer más: los operarios actuaban mediante órdenes superiores y los vecinos criticaban la mutilación, cansados de visualizar estos arboricidios demasiado habituales en la ciudad de Santa Rosa.
El pobre eucalipto, que mantiene su tronco y algunas pobres ramas que le permitieron conservar, sigue siendo testigo de lo que acontece en la ciudad. Cualquiera que pase por la intersección de la avenidas Luro y San Martín podrá observar la desnudez a la que quedó sujeto este ejemplar que lleva más de 60 años en ese lugar emblemático.
Dendrofobia.
Voluntarios que forman parte del grupo de Arbolado Urbano se hizo presente en el Centro Cívico para oponerse a la mutilación del añejo árbol. Una de las integrantes mencionaba "la mala política santarroseña", concretamente referida a "la tala y poda constante de árboles".
"Nosotros intentamos concienciar sobre la no poda y ellos hacen lo contrario, borran con la mano lo que escribieron con el codo", aseguró.
Definieron "el miedo irracional y enfermizo a los árboles"-dendrofobia- "de la que parece estar afectado el señor gobernador, que no tiene piedad con los especímenes de la ciudad", mientras observaban las ramas caer.
La indignación se leía en las caras de los voluntarios, a quienes se fueron sumando más vecinos que pasaban por el lugar o se acercaban a manifestar su desacuerdo frente a tal acción. En total, unas quince personas se plantaron allí para evitar que la poda "fuera más allá".
"La orden viene del Ejecutivo"
Ayer Julio Fredes, titular del área municipal de Espacios Verdes, no quiso hablar con la prensa y su presencia fue intermitente en el Centro Cívico. Estuvo presente desde que comenzaron los trabajos, pero al ver agruparse a los vecinos alrededor de la grúa que mantenía alto al operario con su motosierra en mano, Fredes se marchó.
Pese a la falta de explicaciones oficiales, Fredes dialogó el primer día de trabajo en el eucalipto con Radio Noticias. Durante el programa "Aire Libre", cuyo móvil relató la poda que se estaba realizando, el responsable de Espacios Verdes dijo que "la orden viene directamente desde el ejecutivo provincial para evitar accidentes en el estacionamiento que está detrás de la Terminal de Omnibus". Dejó claro en todo momento que "mi postura es totalmente contraria a la poda, pero a veces es necesario para evitar que alguna frágil rama, producto del viento, provoque cualquier accidente".
Sin embargo, mientras ayer se observaba que la saña fue más allá de "las ramas peligrosas", el funcionario evitó a toda costa realizar declaraciones a la prensa.
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