Durante cuatro horas se intentó reunir los votos pero no apareció Fabricio Cascino.
Neuquén > Quedó trunco ayer el tratamiento de la adjudicación del transporte público de pasajeros en el Concejo Deliberante. Esta vez fue por una serie de desencuentros que dejó el cuerpo legislativo sin quórum e hizo que el presidente del Concejo Deliberante, Néstor Burgos, ponga punto final a la sesión por la imposibilidad de hacerlo con nueve concejales cuando lo mínimo exigido son diez.
No se anunció ayer la fecha de la próxima sesión que retomará los temas que quedaron sin tratamiento y se especuló con que podría ser el martes o bien, a más tardar el viernes. La próxima semana se oficializan las listas para las elecciones del 23 de octubre y los concejales que son candidatos deben tomarse la licencia obligatoria y no son reemplazados.
Los ediles buscan que la adjudicación se apruebe antes de que empiecen las licencias electorales ya que por un lado pretenden que el tema se trate con los 18 concejales presentes, y por el otro los doce votos necesarios para aprobar el proyecto no estarían si faltan legisladores comunales.
Incertidumbre
A las doce en punto comenzó el llamado oficial a la sesión, en el recinto estaba la mayoría de los concejales por lo que si en ese momento se daba inicio al encuentro había quórum suficiente para sesionar, si bien había 16 concejales faltaban los votos necesarios para aprobar el proyecto de Indalo.
Nunca apareció el concejal Fabricio Cascino, quien después de sufrir las agresiones del jueves en el recinto se retiró y dijo que no volvería por amenazas recibidas contra él y su familia. La ausencia del concejal expulsado del UNE fue justificada ante la presidencia del Concejo con un certificado médico. Según contaron, el edil sufrió una descompensación.
Desde las doce y hasta las 16 las reuniones no cesaron dentro del despacho de Burgos, idas y venidas, especulaciones, peleas, dudas sobre cómo seguir para que la sesión no quede trunca. Se dijo que la sesión volvía a un cuarto intermedio, se dijo que se pediría la vuelta a comisión del proyecto, se dijo también que no estaban dadas las condiciones de seguridad porque dos concejales fueron amenazados, la incertidumbre fue constante hasta que cuatro horas más tarde de que se llame a sesión Burgos decidió salir de su despacho, subir al recinto y poner punto final al convulsionado encuentro.
"Intenté por todos los medios de consensuar posiciones incluso hasta el último momento estuvo la posibilidad de que venga el concejal Cascino pero se mostró muy angustiado. Busqué consensuar con todos lo bloques, pero fue imposible, así que la semana que viene espero nos encuentre a todos trabajando”, cerró Burgos.
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