La segunda edición de la Feria del Pro Huerta fue un éxito

La segunda edición de la Feria del Pro Huerta fue un éxito
En Parque España se vivió una fiesta con la exposición. Además de mostrar sus producciones, intercambiaron experiencias entre ellos y las compartieron con el público, que fue numeroso. “Estos son espacios para poder multiplicar, valorar, respetar el trabajo que la gente hace con la tierra y con sus manos”, destacaron desde la organización.
Durante la mañana del sábado 21 de este mes se llevó a cabo en el Parque España la segunda “Feria/Muestra: Produciendo verduras y algo más”, un evento organizado por Inta Pergamino en el marco de las celebraciones por sus 100 años, y articulado con Cáritas Virgen del Carmen y la Municipalidad de Pergamino.

“Estos son espacios para poder multiplicar, valorar, respetar el trabajo que la gente hace con la tierra y con sus manos. Son espacios que uno puede aprovechar para no solamente intercambiar hortalizas, sino otros elementos que surgen de la huerta y el jardín”. Así se refirió la ingeniera agrónoma María Eugenia Sticconi, responsable del Pro Huerta Pergamino y principal organizadora del evento junto a Ana Laura Rossi, dando comienzo a la exitosa segunda Feria-Muestra en una mañana ventosa y otoñal que logró superar las expectativas por parte de los organizadores.

El bello e intenso sol ayudó a los huerteros a que durante tres horas pudieran intercambiar productos con el resto de los expositores y los visitantes que circularon por el lugar.

Por su parte, el director de la Estación Experimental Agropecuaria de Inta Pergamino, Fernando Gándara, se refirió a los huerteros, protagonistas del evento, ya que “gracias a ellos esta línea de acción se puede llevar a cabo” y recordó el surgimiento del programa Pro Huerta a nivel nacional, a través de una acción conjunta entre el Ministerio de Desarrollo Social y el Inta.

Asimismo, agregó: “Vinimos a un intercambio, a hacer preguntas y a apostar a que esto se vaya multiplicando. Esta segunda feria nos está mostrando los resultados que se pueden alcanzar cuando hay mucha gente compenetrada con el objetivo y con algo que tiene que ver más allá de la producción orgánica, de conservar el ambiente, de algo que tiene que ver con nuestras tradiciones y el rescate de la huerta, por eso el trabajo del Inta es seguir promoviendo, tanto a nivel de familia como a nivel de instituciones, la huerta traspatio”.

En nombre de la Dirección de Acción Social del Muncipio, el titular del área Oscar Giménez manifestó buenos augurios y el deseo de seguir progresando año tras año: “Desde nuestra área aportamos operativamente todo lo que está a nuestro alcance, entregamos semillas, brindamos datos y difundimos el programa en los barrios. Tenemos que apostar a esto porque hay que revalorizar y seguir sosteniendo este tipo de acciones de la comunidad en pos de una mejor calidad de vida”.

Finalizando con los discursos de apertura, Alberto Cuesta, jefe de la planta transformadora de residuos, dependiente de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, agradeció al Ecoclub por estar y trabajar siempre de manera conjunta, y al Inta por articular con organizaciones de la comunidad, “en una tarea que no resulta fácil pero donde se logran este tipos de espacios en la cual la participación de la gente es muy activa”.

Caminando la muestra

La primera sensación que producía el recorrer la muestra fue de crecimiento. Comparar con la primera edición fue casi inevitable y la cantidad de expositores, así como también la dedicación con la presentaron sus productos, saltaba a la vista.

En una rápida recorrida, lo que más se destacó fue el zapallo de casi 50 kilogramos logrado por el huertero Horacio Correa, del barrio “27 de Noviembre”. Y otro de los puntos salientes fue la presentación de cultivos de maní logrados por la huertera Alicia Grosso.

Alicia forma parte del Pro Huerta desde hace 12 años y contó que el año pasado visitó Inta Expone en Marcos Juárez, allí vio maníes y pidió semillas: “Lo primero que hice fue ofrecerlas pero nadie quería cultivar por falta de espacio. Así que decidí ponerlas yo para ver qué pasaba. Y nos dio un gran resultado”.

- ¿Qué fue necesario para poder lograr un cultivo no acostumbrado en nuestra zona?

- Una tierra bien suelta, con bastante profundidad para que se pueda desarrollar bien. La siembra fue hacia fines de octubre más o menos, ahora lo saqué para exponer pero la podría haber dejado un mes más. En esa tierra bien suelta esperé que florezca y cuando apareció la flor la tapé con tierra. Hice eso unas tres veces para que produjera más bajo la tierra. La cosecha fue todo un acontecimiento, ahí está la muestra –dijo señalando el maní que creció en su casa-. Además lo tostamos luego de dejarlo orear en una bandeja común, no más de 15 minutos. Y ahí está el producto terminado. La gente se sorprendía al ver que el maní crecía bajo tierra, muchos pensaron que era como una chaucha.

Invalorable experiencia

José Gastaldo tiene unos 80 años, y casi desde su nacimiento tuvo relación con la huerta. Hoy en el barrio Malvinas sigue sembrando con la misma pasión, con el mismo amor que cuando comenzó.

“En la huerta hago de todo: cedrón, burro, cebolla de verdeo de las tres clases, ajo, zapallos, berenjenas, choclo, morrones, ajíes chilenos, variedades de todas las plantas de flor. Además tengo higueras, plantas frutales, duraznos, parra, limones, ciruelas. Me gusta todo, hago todo lo que puedo. Tengo dos lotes que me prestaron hace más de 50 años”, contó José, quien además dijo que la buena producción de su huerta le produce excedentes, con los cuales abastece a sus tres hijos y siete nietos. “Pero igual tengo más, entonces a veces lo vendo, pero antes se lo regalo a mis vecinos que son muy buena gente y los conozco de toda la vida, nos damos una mano unos a otros. Y si vendo no lo vendo al precio oficial, en realidad no me gusta que me den plata, lo cambio por lo que los otros crean que es justo. Me gusta compartir”, repasa José y deja claros conceptos de cómo el trabajo en su huerta trasciende lo meramente técnico-productivo.

- Contando con tanta experiencia y dedicación, ¿en qué le ayuda el ProHuerta?

- Sigo las recomendaciones de ProHuerta, de lo contrario no se puede avanzar. No podría mejorar si no estuviera eso. Cada vez que tengo una duda los llamo y enseguida me dan soluciones.

- ¿Le dedica mucho tiempo a la quinta?

- Yo soy de familia criada en el campo, he trabajado en el campo, los abuelos, los padres me fueron inculcando de niño esto. Si no tenés una guía, no vale nada.

Vivo en la quinta, todo el día estoy ahí; me gusta levantarme a la mañana y cuando hay tomate desayunarme con un tomate, ahí nomás, sacado de la planta. Es algo inigualable.

- ¿Qué consejos le daría a otro huertero según su experiencia?

- A la tierra hay que devolverle lo que se le quita, hay que ir incorporándole hojas, pasto, abono de conejo, gallinas o caballo. Eso se va mejorando, la tierra se mantiene floja, hay buen drenaje de agua. Yo junto agua de lluvia porque la corriente tiene cloro y hace una capa blanca arriba que hay que ir rompiéndola.

- ¿Por qué cree que es importante hacer huerta?

- Una vez una señora que vino de España paró a ver la huerta y le pregunté qué necesitaba, me dijo que nada, que sólo quería verla porque en su país todos tienen su huerta y no podía creer que acá eso no se hiciera. Algo se perdió, tenemos que buscar la forma de sembrar la semilla para continuar.

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