Yuni, presidente del Concejo Deliberante y referente del jefe de bloque, cuestionó las declaraciones de Segre contra el gobierno de Jure. En la bancada analizan si lo apartan. Hoy habrá una reunión clave
Ayer, Eduardo Yuni, que es el jefe político de Segre, salió a decir públicamente que las declaraciones del jefe de bloque habían sido desacertadas, un error que no ayuda a construir ni relaciones políticas ni personales. Además, no lo sostuvo como sí lo hizo en otras ocasiones. “Será el bloque el que defina si debe continuar o no como jefe”, deslizó Yuni en declaraciones radiales.
“Fueron frases desacertadas desde lo político y que no ayudan a construir ni las relaciones personales ni para un proyecto político. No representan ni el espíritu ni la concepción política de la mayoría de Río Cuarto para Todos. Serán motivo de análisis en la próxima reunión de bloque”, manifestó Yuni. Esa reunión se producirá hoy.
Otro de los concejales de Río Cuarto para Todos, no precisamente afín al grupo del intendente Juan Jure, opinó que la situación de Segre es insostenible. “Es muy difícil compatibilizar la imagen de un jefe de bloque con la de alguien que salió a decir lo que dijo. Declaró que va a denunciar a una funcionaria del gobierno y que en el Ejecutivo no actuaron como debían actuar en dos casos de adulteraciones ¿Cómo sigue representando al oficialismo después de eso? ¿Cómo va a defender al gobierno? ¿Y cuando tenga que hablar con Mana o con Ord&oacProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 Proxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 ñez, cómo va a hacer?”, se preguntó el concejal.
Armado
Las declaraciones de Segre causaron un cimbronazo en el oficialismo y en el gobierno. El jefe de bloque aseguró que la causa de los criollitos, por la que fue imputado por intento de fraude al Estado y uso de un documento privado adulterado, fue “armada” desde el Ejecutivo. Además, identificó a la subsecretaria de Hacienda, María Alicia Panza, como la que instrumentó la jugada y anunció que la llevaría a la Justicia. Para cerrar sus declaraciones, Segre también indicó que habían existido dos casos similares en el gobierno pero que nunca fueron llevados ante la Justicia. Inmediatamente, el secretario de Gobierno, Carlos Ordóñez, salió a desmentir las acusaciones y dijo que sólo había registros de una adulteración similar pero que había sido en la gestión anterior. “Y también fue denunciada a la Justicia”, dijo el funcionario municipal.
Lo cierto es que el propio Yuni descartó el argumento de que las declaraciones de Segre hayan sido un desahogo personal. “Quienes tenemos una representación nos tenemos que hacer cargo. No nos podemos arrogar decisiones participares porque las cuestiones políticas nos superan. No debemos hablar a título personal. Porque quienes hablan son senadores, jefes de bloque, diputados. Más allá de entender algunas cuestiones, las consideraciones que se hicieron dañaron a las personas y las instituciones”, manifestó Yuni.
Públicamente, entre los concejales oficialistas reinaba ayer la cautela. Por ejemplo, el alonsista Juan Carlos Daita no quiso adelantar opinión sobre lo que debería pagar con Segre por sus declaraciones.
Lo mismo pasaba en el gobierno. El intendente Juan Jure intentó minimizar el episodio del viernes. “Me enteré de las declaraciones de Segre por los medios. Creo que fue un desahogo de él por lo mal que la debe haber pasado. Lo tomo así. No obstante, confío en él. Es una persona honorable. Lo otro es un hecho objetivo: hubo una factura adulterada”, dijo el intendente


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