Ayer se conoció la versión de que Plaza podría dejar el servicio en la ciudad en menos de dos meses, y que el próximo martes llegarán autoridades de la empresa para reunirse con el intendente Gustavo Bevilacqua.Para el concejal Roberto Ursino, se trata de una “jugada” de la prestataria para obtener un beneficio económico.
Además, cuestionó a la firma capitalina por entender que no ha cumplido con el contrato y que ahora le echa la culpa al estado de las calles o al costo de las tarifas, cuando antes de arribar a la ciudad sabían cómo era la prestación.
Por su parte, desde la comisión de usuarios testigos, Bibiana Dicek, dijo que le sorprendió la noticia, a la que tildó de amenaza por parte de Plaza. “Es como que dicen “hacen lo que yo quiero o me voy”, y los usuarios siempre quedamos como rehenes”, sostuvo.
Asimismo, criticó el servicio de la prestataria de los colectivos rojos, y aclaró que desde que llegó a la ciudad nunca cumplió con el pliego.
“No entiendo como una empresa (Rastreador Fournier) puede cumplir y la otra (Plaza) no, cuando Plaza tiene mayor cantidad de recursos y más micros”, agregó por último.


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