Según una prostituta, Marita no habría estado en La Rioja

 Según una prostituta, Marita no habría estado en La Rioja
Una mujer que trabajó en las wiskerías de La Rioja afirmó que jamás estuvo con Marita. Pedido de falso testimonio.
Mabel D., una tucumana que trabajó en las wiskerías de la provincia de La Rioja, declaró en la jornada de ayer en el juicio por el secuestro y desaparición de María de los Ángeles Verón.

En 2002, dijo que estuvo junto a su hermana Paola en El Desafío, propiedad de José Fernando "Chenga" Gómez y que no conocían a Marita. Además, ambas habían afirmado que en ese local no se ejercía la prostitución, sino que las mujeres trabajaban allí como coperas o alternadoras.

Ahora, fueron confirmados esos dichos. La testigo, de 35 años, contó que ambas recibieron amenazas por declarar en el juicio que se sigue desde mediados de febrero pasado.

A diferencia de lo que había declarado en su momento, ahora la testigo afirmó que conocía al mellizo Fernando Gómez y a su madre, Irma Medina.

"Al Chenga Gómez lo vi dos o tres veces en El Desafío. Nunca vi a Marita Verón, no la conozco. También conocí a Medina", afirmó Mabel en la jornada de ayer.

En julio, las mujeres manifestaron que recibieron amenazas vía mensajes de texto. Esa causa está en manos de la justicia riojana. "Me mandaron mensajes con amenazas a mi celular, decían que me tenían en la mira", indicó.

La jornada de ayer comenzó pasadas las 9.30. Apenas se ubicó ante los magistrados, la mujer explico que continúa trabajando como prostituta.

"Las alternadoras hacemos que los clientes nos paguen copas, cuanto más beben, más ganamos. Es el 50 por ciento para nosotras y el 50 para la casa. Actualmente trabajo en la calle", manifestó, y agregó: "En La Rioja no se hacían pases. Al cierre de las wiskerías, se arreglaba con los clientes. Los encargados no tenían conocimiento de lo que hacíamos".

Mabel contó que fue a El Desafío por propia voluntad. "Nadie me obligó. Fui con mi hermana. Ella me llevó a La Rioja. Fue a mediados de julio de 2000. Nos quedamos hasta el 2004. Había seis habitaciones que eran ocupadas por nosotras. Después salí a trabajar en la calle", detalló la declarante.

"Vivía en el local para no pagar alquiler, pero podía ir y venir cuando quería. No se permitía que ingresaran hombres. Estaba con mi hermana primero. A veces no estábamos en el mismo local", agregó.

La testigo contó que en las wiskerías había mujeres de todos lados. "Nunca vi que una chica fuera maltratada mientras estuve", señaló.

Además, contó detalles sobre su permanencia en La Rioja. Contó de qué manera arreglaban las comisiones por su trabajo y el modo en el que pactaban su estadía en el lugar.

"Hablamos con un tal Juan para trabajar en Candy y El Desafío. Tenía unos 38 o 39 años. En Candy nos pagaba una mujer de nombre Antonella, y en El Desafío, un tal Marcelo. Los arreglos para cumplir con las plazas (períodos en que permanecía en los locales), los hacía con los cajeros", indicó.

Carlos Garmendia (actor civil), pidió que se libren medidas por falso testimonio para la testigo. "Incurrió en contradicciones. Primero dijo que no conocía al "Chenga" e Irma Medina, y después que sí. Además, hay contradicciones en las fechas en que trabajo en La Rioja", fundamento. El pedido fue acompañado por el abogado querellante José D'Antona. "

En tanto, el abogado defensor Cergio Morfil, quien se opuso al pedido de Garmendia, manifestó: “Justamente quienes defienden a las mujeres en riesgo ahora las estigmatizan pidiendo falso testimonio”.

El letrado Carlos Posse, agregó: "Aquí hay dos tipos de víctimas. Los que vienen por la Fundación Maria de los Ángeles y los otros. No hay trata de personas en este juicio",.

"Piden falso testimonio porque no les gustó lo que dijo la testigo", señalo en el debate el abogado defensor Hernán Herrera Molina, quien también se opuso al pedido de falso testimonio contra la testigo.

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