Se elaboró entre dos instituciones israelitas y fue dirigida por la UBA. Fueron 110 los mendocinos consultados, entre 18 y 65 años. Confusión entre religión y nacionalidad.
En la primera pregunta donde se pide estar "muy de acuerdo" o "algo de acuerdo" sobre ciertas actitudes de los judíos, los resultados obtenidos con esta escala permitieron ver diferentes componentes hacia las personas de esta religión. En primer lugar, hay una fuerte imagen en torno al vínculo de los judíos con el dinero, los negocios y el manejo de los mercados, que los ubica en un lugar crítico y los marca con una señal estigmatizante.
No sólo se alude a la habilidad, destreza para ganar dinero, sino que se considera que "hacer buenos negocios" es un hacer prioritario en su existencia. Se asocia, además, a la condición judía con la posesión de "demasiado poder" en el mundo financiero internacional.
En este sentido, Mendoza y Neuquén, dos de las ciudades integrantes de la muestra de esta investigación, asumen un comportamiento opuesto entre sí: en la primera localidad se dan los valores con carga más negativa y en la segunda lo contrario.
Mendoza es seguida por Tucumán y Córdoba, en ese orden, como las que mostraron más rasgos antisemitas. Las restantes 3 localidades (AMBA2, Rosario y Corrientes-Resistencia) conforman el grupo intermedio.
Ante la pregunta sobre el grado de influencia (totalamente, parcialmente, muy poco, nada, N/S o N/C) que tuvo la comunidad judía en la formación de la identidad nacional, Mendoza volvió a destacarse, lamentablemente, por su juicio negativo. Es que ninguno de los encuestados optó por la primera opción (totalmente), siendo casi la mitad de los entrevistados de todo el país los que consideran que, pensando en las primeras migraciones, los judíos han influido muy poco en la formación de la identidad argentina.
Según reveló el estudio, la influencia de la política del Estado de Israel no es significativa en la constitución de opiniones y representaciones acerca de las personas de origen judío. No obstante, a la hora de pedir opinión sobre los judíos a partir de las medidas que adopta el gobierno israelí, los mendocinos lograron los valores más altos de todo el país.
Sorpresivamente y luego de las respuestas negativas ante la comunidad judía, el 59 % de los mendocinos respondió que los "judíos no son discriminados", mientras que el resto del país reconoció el prejuicio.
El informe aclara que no hay denuncias registradas en Mendoza por actos de discriminación contra judíos.
"Dicha inexistencia sugiere, probablemente, que sus ciudadanos no señalaron las posibles inscripciones elaboradas en dichas provincias a algunas de las entidades receptoras que dan origen a las fuentes con las que aquí trabajamos. Las cifras que expresan la cantidad de denuncias por inscripciones antisemitas, según su repartición geográfica, no nos brindan la posibilidad de medir los grados de sensibilidad y descontento frente a estas pintadas en cada provincia. Para ello, es necesario establecer un cálculo que incluya la cantidad de habitantes en cada una de ellas", aclaran los investigadores.
El presente trabajo se realizó durante el segundo semestre de 2010 y el objetivo general que guió la tarea fue evaluar la presencia de actitudes judeofóbicas en la población argentina. Se implementó una metodología con enfoque cuantitativo, de alcance nacional, con personas de ambos sexos, de 18 a 65 años, de nivel socioeconómico BC y D. Fue realizada por la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y la Anti Difamation League (ADL), y dirigida por el Mag. Néstor Cohen, investigador del Instituto Gino Germani de la UBA, con la asistencia de las licenciadas Romina Tavernelli y Anahí González.
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