Representantes de diferentes bloques dieron su opinión sobre el acuerdo que se realizó para dar por terminado el contrato con la Unión Transitoria de Empresas constituida por Corporación América S.A. y Helport S.A. El cuerpo tuvo activa participación en las gestiones y fue unívoco al señalar la conveniencia de esta obra para mejorar el tránsito vehicular.
LA OPINION dialogó con representantes del cuerpo deliberativo local a fin de conocer su pensamiento luego de decisión del Gobierno nacional de terminar con el contrato de Corredor Americano, Unión Transitoria de Empresas (UTE) que se constituyó a raíz del vínculo entre Corporación América S.A. y Helport S.A.
Maximiliano Brajer
“Realmente esta determinación no contribuye en nada, es una mala noticia para aquellos que utilizamos periódicamente la ruta Nº 8”, comenzó explicando el concejal del bloque Juan Domingo Perón en diálogo con el Diario, haciendo clara referencia a su primera condición de vecino. “La ilusión de los habitantes que tienen sus viviendas en localidades ubicadas a la vera de este corredor vial era muy importante ya que estábamos frente a un proyecto que tenía como resultado una alternativa segura para estar cerca de Capital Federal”, señaló el edil y agregó que a partir de ahora “habrá que tener cuidado con las concesiones, tendrá que investigarse más antes de entregar los pliegos”.
Julio Courtial
Por su parte, el edil pergaminense que lleva la bandera del Frente Grande, dijo a LA OPINION que la determinación que se adoptó “no es más que la crónica de una muerte anunciada”, dando a entender que esperaba una resolución de esta naturaleza, la cual justificó en “los vaivenes del andamiaje financiero que complicaron el desarrollo de este proyecto a la empresa que se había adjudicado la licitación público-privada”. Según Courtial, “los aportantes se fueron cayendo con el paso de los meses y ahora el Estado nacional tendrá que tomar cartas en el asunto, el Gobierno deberá trabajar para la continuidad de esta planificación”.
Marcelo Pacífico
“Es la decisión correcta que se tendría que haber tomado hace mucho tiempo”, sostuvo en el inicio de la nota el edil de la Unión PRO Peronista-Diálogo Pergaminense, Marcelo Pacífico, por el “incumplimiento marcado a lo largo de los últimos años” de la empresa adjudicataria. A su vez considera que debería analizarse el acuerdo de suspensión firmado para saber si realmente se le debe resarcir algún dinero a la firma. Lamentó la falta de respuestas que siempre hubo en el caso y que los vecinos “tendremos que seguir transitando por un camino sumamente peligroso, una ruta que se cobró numerosas vidas”.
Lucio Tezón
“La decisión tiene que apartarse en dos lados”, comenzó diciendo Lucio Tezón, uno de los representantes del bloque Unión PRO. “Por un lado, a pocos sorprende que se haya terminado un contrato que en muchas cosas no se cumplió por parte de la empresa; hubo indicios constantes sobre los problemas que existían con la realización del plan de obras y la instalación de las cabinas de peaje colmaron la paciencia de la gente. Desde hace tiempo se reclama la ilegalidad del pago de tarifas para circular sobre una ruta que no terminó de construirse; los vecinos del Paraje Larena encabezaron protestas y no se les respondió nunca”, indicó Tezón, uno de los ediles que está haciendo sus primeras armas en el cuerpo deliberativo local. El otro análisis realizado por el concejal tiene que ver con el efecto social de esta obra inconclusa: “Lo que más lamento es el perjuicio para los automovilistas, para todos aquellos que viajamos por este camino complicado en el que prácticamente no entran más vehículos”.
Problemas locales
Con este nuevo capítulo en la novela de la concreción de la autovía, particularmente los pergaminenses vemos que se aleja una solución para un problema cotidiano que ha causado varias víctimas fatales: la traza urbana de la ruta Nº 8.
El proyecto ahora suspendido incluía un desvío que sacaba la circulación interurbana del casco de la ciudad, desde el puente de Fontezuela –aproximadamente- hasta la zona del Aero Club, lo que hubiera solucionado de raíz una cuestión que preocupa a todos.
El incesante tráfico vehicular que se registra en la ruta nacional Nº 8, especialmente en el tramo de su superposición con la ruta Nº 188, a la altura de calle Mazzei y el puente del Arroyo ocasiona trastornos a diario, cuando no luto, por algún accidente fatal. El paso continuo de unidades móviles de gran porte es alarmante y dificulta a los moradores de la zona en su vida cotidiana, ya que se torna imposible cruzar la carretera debido a la alta velocidad con la cual se circula, obviando los controles viales que regulan el paso. Diariamente transitan por esa cinta asfáltica un gran número de camiones y la necesidad de contar con la autovía en la ruta nacional Nº 8 era fundamental. En determinados horarios es prácticamente imposible pasar por esta carretera, a la vez que muchos transportistas no respetan el semáforo instalado en la esquina de Carpani Costa.
Es una hazaña circular por determinados sectores de la traza actual de la ruta Nº 8. Desde la intersección de esta carretera nacional y la avenida Illia, hasta unos metros antes del predio de la Sociedad Rural, el tiempo del trayecto es de aproximadamente cuarenta minutos en las horas de mayor tránsito. La demora es tal que quienes conocen la ciudad, optan por tomar caminos alternativos, utilizando las calles de los barrios cercanos a la carretera.
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