En su oportunidad el Cucaicor había informado que extirparon hígado y riñones. Un equipo de médicos forenses determinó que el cadáver tampoco tenía el corazón, el bazo y los ojos. Por lo noche comenzó el velatorio de la víctima que hoy será sepultado.
Ayer pasadas las 18 se llevó a cabo la exhumación del cuerpo de la víctima que se encontraba en el cementerio de Laguna Brava. Por orden de la jueza subrogante del Juzgado de Instrucción Nº 4, Norma Beatriz Agraso de Caballero, personal de la Unidad Especial de Bomberos retiraron el cajón que contenía los restos de Ruiz Díaz del nicho 56 fila 3 bloque 60.
En la diligencia estuvieron presentes los familiares de la víctima que también se encargaron de sacar fotografías del procedimiento que duró tan sólo minutos, luego de una espera de mas de una hora.
El cajón fue trasladado en una camioneta de la fuerza hasta el Instituto Médico Forense, donde un grupo de profesionales esperaba para comenzar la autopsia médica.
Jorge Ruiz Díaz, hijo de la víctima, la ex esposa, Gabriela Correa y otros familiares se quedaron frente al edificio a la espera de que le entregaran el cuerpo para ser velado.
La autopsia de la que participó el médico cirujano Oscar Yedro como veedor y consultor técnico de la familia Ruiz Díaz duró más de 45 minutos. En ese tiempo los médicos forenses encargados de la diligencia corroboraron la sospecha de Jorge Ruiz Díaz que hace una semana denunció ante los medios de prensa y en la fiscalía del doctor Buenaventura Duarte que le habían robado los órganos a sus padres, quien no era donante. El representante del Ministerio Público, también estuvo en el Instituto ayer a la tarde para conocer los resultados.
Pese a que el informe formal elaborado por los profesionales recién se conocerá el miércoles o jueves, fuentes ligadas a la investigación confiaron a El Litoral los primeros resultados de la pericia.
Al cuerpo de Frutos Ruiz Díaz le faltaban el hígado, los riñones, el corazón, el bazo y los ojos. Sólo los dos primeros órganos fueron los que supuestamente el juez de Instrucción Nº 3, Luis Cochia Breard, autorizó que sean ablacionados.
Como dato revelador, de la autopsia surgió además que los ojos fueron reemplazados por prótesis. En tanto el cerebro estaba “licuado”. Los médicos forenses tomaron distintas muestras a fin de determinar cual fue la causa del deceso de la víctima, otro pedido que Jorge Ruiz Díaz hizo para darle claridad a la causa que ahora se proyecta a un escándalo nacional.
En comunicación con El Litoral, el abogado Ramón Silvio Sosa, evitó hablar de los resultados finales de la autopsia y se excusó en que hoy a la mañana se reunirá con la familia Ruiz Díaz para analizar las decisiones legales que tomarán de aquí en mas.
Anoche alrededor de las 20.30, luego de 24 días de que falleciera, los restos de Eduardo Frutos Ruiz Díaz empezaron a ser velados en una empresa funeraria ubicada por la avenida Independencia de esta ciudad. Hoy a las 8.30 se tiene previsto que los restos sean trasladados al cementerio de Laguna Brava. El cajón será depositado en el mismo nicho donde lo alojaron como NN, tras ser sometido a una ablación en el hospital Escuela.
Eduardo Frutos Ruiz Díaz (57 años) ingresó el pasado 3 de noviembre al Centro de Atención Primaria de la Salud (Caps) Nº4 de calle República de Venezuela, en el barrio Laguna Seca. Sufrió un pico de presión y lo derivaron al Hospital Escuela. Al otro día falleció y con la autorización del juez de Instrucción Nº 3, Luis Cochia Breard, el Cucaicor consiguió realizar la ablación de órganos. Tras la operación el cuerpo fue enterrado como NN en el cementerio del barrio Laguna Brava.
Más de diez días después, Jorge Ruiz Díaz, hijo de la víctima, se enteró de lo ocurrido y radicó una denuncia donde aseveró que se robaron los órganos de su padre porque no era donante. Contó que pese a que las autoridades del hospital tenían los datos de identidad del paciente en el libro de registro de la sala de emergencia y la historia clínica nunca se preocuparon en dar cuenta de la muerte a los familiares.
Comentá la nota