Los secundarios rechazaron la propuesta de Bullrich y vuelven las tomas

Se presentó un plan para destrabar el conflicto educativo pero los estudiantes hablan de irregularidades y de una movida para desintegrar al movimiento de lucha que hace 20 días, es el dolor de cabeza más grande del cuestionado ministro.
Los representantes de los alumnos secundarios que mantienen una protesta por la situación edilicia de los colegios rechazaron esta noche la propuesta realizada por el ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, a quien acusarond e intentar dividir la protesta estudiantil.

“De los 55 colegios que ingresaron a la reunión, 33 ya habían ido la semana pasada y de esos planes, sólo 15 son completamente viables y adecuados”, detalló a La Política Online Matías Botana, presidente del Centro de Estudiantes del Manuel Belgrano quien agregó: “Claramente esta es una movida del macrismo para desarmarnos, les dieron los planes a los colegios mejor organizados para este estudiantazo. Si piensan que así rompen nuestra solidaridad, se equivocan”.

"Las tomas van a volver mañana. El plan de obras no incluye a muchos colegios", agregó otro de los estudiantes que participó de la reunión. De cualquier manera no está claro a cuantos establecimientos se extenderá el regreso de las tomas.

Cada colegio que recibió el plan detallado de obras y lo consideró apropiado, determinará en asambleas de qué manera continuará, ya sea mediante tomas, cortes de calles o movilizaciones; además de proseguir con los reclamos en pos de obtener mejoras en las viandas y las becas educativas.

Luego de la reunión los estudiantes no se quedaron conformes con el encuentro cara a cara con el ministro de Macri: “llegó, entregó los planes sin firma y nos dejó con su equipo; lo que nos demuestra la falta de compromiso que tiene con nosotros porque la plata, está”, afirmó uno d elos alumnos que estuvieron presentes en la reunión con Bullrich.

Tres carros de infantería y más de 50 efectivos policiales rodeaban las inmediaciones de Paseo Colón 225 desde las 5 de la tarde a la espera de la masiva marcha que desembocó en el Ministerio de Educación bajo la consigna “Padres, alumnos y docentes en lucha”. Tres manos de las cuatro que conforman la arteria del bajo porteño, fueron cortadas movilizadas por la consigna de “Fuera Macri”, que se plasmó en grafitis y banderas y pancartas que se desplegaban con el sonido de las bombas de estruendo como telón de fondo. A ese pedido, se sumó el reclamo de “Fuera Hallu de la UBA”, amparado por estudiantes de distintas facultades de la Universidad de Buenos Aires, que se sumó al conflicto luego de que la semana pasada, ocurrieran derrumbes de algunas estructuras en la sede de Ciencias Sociales.

Sin rastros de La Campora

Si bien, durante los más de 20 días durante los que se extendieron las tomas en los colegios porteños, desde el macrismo se había mencionaba que grupos de filiación kichnerista, como el caso de La Cámpora, respaldaban y brindaban logística a los estudiantes; en la marcha se vieron banderas de varios partidos políticos como el MTL, el PTS, el Partido Obrero, el MST y Proyecto Sur; pero ninguna de esa u otras corrientes afines al gobierno nacional. Solamente, en cercanías a la barrera de contención, tres personas que se identificaron como fans del programa “678”, repartían calcomanías con el emblema “Clarín Miente”.

El ministro de Educación porteño, ya había aclarado por la mañana que no había razones para que no haya clases porque “fue presentado el plan de obras para refaccionar los establecimientos”.

Además, volvió a insistir en que se cumplirá con los 180 días de clases de clase que fija la ley: “Las escuelas decidirán si en el verano o los sábados”, apuntó.

Entre los puntos presentados, el ministro propuso crear una mesa mensual de diálogo con alumnos, padres y legisladores, para hacer un seguimiento de las obras de infraestructura escolar y que “cada escuela reciba el estado del Plan de obras tres veces por año: en marzo, julio y diciembre”. Cuando LPO quiso saber que opinaba luego del rechazo estudiantil, se excusó de opinar porque tenía que trasladarse al programa de TN de Joaquín Morales Solá.

Tensa espera

Recién a las 19.30, se terminó de organizar la lista de delegados que ingresarían a ver a Bullrich: afuera, un estudiante posaba para las cámaras con la careta de Mauricio Macri, haciendo el saludo radical y la “V” de la victoria al mismo tiempo. Y los chicos, muchos acompañados por sus padres, madres y hermanos que cursan en grados de la primaria, se colocaban cascos de cotillón, parodiando la situación de peligro que viven en algunos de los colegios. “En el Mariano Acosta se cae un pedazo de techo cada 20 días”, contó una alumna a LPO.

Finalmente, los representantes de las escuelas, 9 padres y 3 delegados de la Fuba; cruzaron la puerta que solo se abría para que otros empleados de la repartición pudieran retirarse a sus hogares.

“¿Este será el primo de Ciro james?”, decían algunos alumnos, mientras le sacaban fotos a un singular personaje que caminaba con pipa en mano e impermeable frente al ministerio, observando a los alumnos. Más allá del espacio para el humor, el padre de una alumna del colegio Cortázar, que dijo llamarse Alberto, le explicó a LPO que “nosotros acompañamos este reclamo, no es verdad que los pibes son vagos o burros, si Bullrich tendría que trabajar en un lugar con baños tapados, sin techos, con frío, ¿lo haría?”, inquirió para agregar que “hay muchos pibes que tienen simpatía por partidos políticos y no vemos cuál es el problema, peor sería que estén todo el día con los jueguitos o el televisor”.

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