El vehículo poseía documentaciones originales para trasladar mercadería, como si hubiese sido inspeccionado. Pero no lo fue.
Si bien el procedimiento se conoció ayer, se concretó en efecto el sábado por la noche, sobre Ruta Nacional Nº14, a la altura del kilómetro 552, próxima a la localidad de Yapeyú, donde existe un control fitosanitario, y los móviles dependientes de la Policía Federal Argentina cerraron el paso de un camión con semi, procedente de Brasil con un cargamento que logró cruzar la frontera gracias a documentación apócrifa presentada a otra Fuerza nacional.
Se trata de un camión Scania Vabis, dominio IGB-2734, con semirremolque de 3 ejes, placa IGP-9117, al mando de un ciudadano brasileño, quien había salido de la localidad misionera de Bernardo de Irigoyen, con destino final en la Aduana de la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe. El vehículo pertenece a una empresa internacional de transporte.
Se suponía que el camión llevaba como cargamentos paquetes con tapitas plásticas para frascos de champú, con su respectivo precinto aduanero y documentación amparada por el régimen del MIC-DTA (Manifiesto Internacional de Carga / Declaración de Tránsito Aduanero).
Cuando los hombres bajo el mando del comisario Ricardo Ferrari, de la delegación Paso de los Libres de la Policía Federal Argentina, demoraron el camión, llevaba bolsas con marcas pertenecientes a una arrocera paraguaya. Nada era coincidente a simple vista, entre los envoltorios, la documentación y la carga, por lo que al requisar el semi, los efectivos se encontraron con centenares de bultos con miles de ‘ladrillos‘ de marihuana de máxima pureza.
Triple Frontera permeable
Fuentes de la Fuerza federal indicaron que la investigación que terminó con el secuestro de semejante cargamento, se inició allá por el mes de mayo de este año, cuando personal del Departamento de Investigaciones comenzó a realizar tareas de inteligencia, con el fin de ir atando cabos sobre la organización transnacional, dedicada al contrabando mayor de estupefaciente, que realiza envíos desde Paraguay y Brasil hacia Argentina.
La organización buscó un centro de almacenamiento en Argentina y desde allí salían en pequeñas cargas hacia barrios y villas de la Capital Federal y el gran Buenos Aires, así como también a las bandas que las distribuyen en las provincias de Córdoba y Mendoza, como las grandes urbes de consumo en nuestro país.
Fuentes federales indicaron que se abrirá otra investigación, para determinar como la organización obtuvo documentación oficial para circular.
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