Sucedió ayer en Aimogasta. Un testigo citado por una causa de robo, fue detenido luego de que personal policial detectó que tenía 10 porros. A posterior se allanó su domicilio y se encontraron 528 gramos de picadura de marihuana y 50 porros más.
El hecho insólito ocurrió en la mañana de este viernes, y el hallazgo se dio casi por casualidad cuando el testigo que había sido citado para declarar en una causa por robo, se le secuestró 10 porros y papel para armar.
Este hecho desencadenó que además de que el joven (del que no se brindó datos) quedara detenido, se solicitara la orden de allanamiento para el domicilio del mismo donde luego se secuestró 528 gramos de picadura de marihuana y la totalidad de 50 cigarrillos de sustancia vegetal. Se trabajó en conjunto con la Unidad Operativa Especial.
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