La Secretaría de Ambiente de la Nación impidió el comercio ilegal de más de 1.300 especies en cuatro ciudades del país. Algunos de los operativos se realizaron en Paraná. En Villa Paranacito incautaron un trofeo de Ciervo de los Pantanos.
En una conferencia de prensa realizada en Temaiken para brindar detalles de los operativos, Mussi declaró que “este año la Dirección de Fauna ha obtenido muy buenos resultados en sus operativos”; y aseguró que “los ciudadanos no pueden ser cómplices de los traficantes de fauna silvestre, ya que con su demanda incentivan la oferta de animales”.
En ese sentido, la subsecretaría de Planificación y Política Ambiental, Silvia Révora, también coincidió con Mussi en que es “fundamental la prevención y la educación en cuanto al rol del ciudadano para que comprenda que la fauna silvestre no puede ser adoptada como mascota”.
El operativo, realizado en forma conjunta con el Departamento Delitos Ambientales de la Policía Federal Argentina, se desarrolló en la localidad de Morón, provincia de Buenos Aires; en Río Hondo, Santiago del Estero; y en las ciudades de Paraná y Villa Paranacito, provincia de Entre Ríos. Dejó como saldo, además, la detención de cuatro personas y el secuestro de dos vehículos.
“En éste procedimiento se trabajó en conjunto con distintas dependencias del Estado nacional y se consiguió un resultado exitoso que no quisiéramos tener, ya que nos llevó a secuestrar muchos animales muertos y otros vivos pero en pésimas condiciones de salud”.
La totalidad de los animales secuestrados fueron derivados para su cuarentena a la Fundación Temaiken de la localidad de Escobar. En los casos de los cueros de gato montés y la taxidermia de Ciervo de los Pantanos fueron trasladados a dependencias de la cartera ambiental.
Los procedimientos fueron ordenados por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Nº 3 de Morón, a cargo de Juan Pablo Salas ante la Secretaría Nº 11 a cargo de Marcelo Machado en la Causa Nº 4693/2011 caratulada “S/Av Inf. Ley 22421” el 1º de junio del corriente año.
El juez federal Salas explicó que según la ley, la pena máxima establecida son dos años de prisión y sanciones económicas, “pero lo más terrible de estos delitos es la cantidad de muertes de animales que se producen por la captura ilegal”.
Los animales, los cueros y el trofeo, según explicaron de la Dirección Nacional de Ordenamiento Ambiental y Conservación de la Biodiversidad, de la que depende la DFS, “fueron secuestrados por carecer de documentación que amparen su legitima tenencia”. En tal sentido, la ley 22.421 y su Decreto 666/97 establecen los lineamientos legales a cumplimentar para la comercialización y tenencia de animales vivos, productos y subproductos de la fauna silvestre. La importación y exportación también se encuentran reguladas.
A su vez, para aquellas especies autóctonas en riesgo existen normativas que tienden a su protección prohibiendo su caza, tránsito interjurisdiccional, comercio y exportación.
El secretario de Ambiente reconoció que no son grandes organizaciones las que lucran con el trafico de flora y fauna silvestre, pero que “causan un gran daño por lo que se debería trabajar en el Código Penal para aumentar las penas de detención de los traficantes”.
Las especies
Entre las especies allanadas se encuentran: Tortugas de tierra, Cardenales rojos, Jilgueros, Brasitas de fuego, Charlatanes, Diucas, Reinas Mora, Búhos, Pepiteros de Collar, Mistos, Cisnes Coscoroba, Patos de Collar, Cardenales Amarillos, Cabecitas Negras, Celestinos, Urracas paraguayas, Zorzales, entre otras. Los cueros de gato montés fueron encontrados en Río Hondo, mientras que el trofeo de Ciervo de los Pantanos fue hallado en Paranacito.

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