Sectores del PJ, el PRO y el PDP ya corren en sociedad

Que se rompe el frente interpartidario, que hay cortocircuitos, que Jorge Obeid no lo avala, que el acto se levanta.

Pese a los presagios, ayer se produjo el lanzamiento de la nueva alternativa destinada a captar la atención del público "moderado", compuesta por Diego Giuliano (PJ), Laura Weskamp (PRO), Osvaldo Miatello (PJ), Agapito Blanco (PDP) y Germán Mastrocola (peronistas en el PRO).

Cuarenta y ocho horas bastaron, desde que LaCapital hizo el anuncio el domingo hasta ayer a la mañana, para que las usinas se encarguen no sólo de instalar dudas sobre la concreción de la entente sino también certezas de una muerte nonata.

Nada de eso ocurrió. Giuliano estuvo ahí, comandando el acto en un salón de Maipú al 1400, y graficó: "Estamos muy contentos; el acierto de esta propuesta creativa la medimos también por la molestia que generamos. Durante un día y medio fuimos el objetivo a derribar", graficó.

Giuliano como Miatello, Weskamp y el propio Agapito coincidieron en que las estocadas provinieron casi todas del socialismo y que, en efecto, se sintieron. Frente a movileros que le preguntaban a Miatello sobre la "desautorización" de Obeid a la iniciativa, éste respondía con el cidí que llevaba tan puesto como el saco: "Este es un encuentro rosarino para debatir ideas para la ciudad. Si no lo hubiese querido, el ingeniero me habría llamado".

El diputado Marcelo Gastaldi, sindicado como el soldado que Obeid tiene en Rosario, repreguntaba a los periodistas: "¿Pero hay alguna declaración del ingeniero o es todo run-run?".

En la presentación de la propuesta sus mayores protagonistas se esmeraron en afirmar que el armado está lejos de perseguir un frente electoral para 2011 y que la intención se basa en articular un espacio "centrado en la discusión de temas locales".

"Si tantas veces nos encontramos con Diego en el Concejo pensando lo mismo, por qué no hacerlo en un ámbito común", sintetizó Weskamp como origen de la movida. "La gente está cansada de la crispación, los antagonismos, las peleas y quiere que dialoguemos. Eso es lo que hacemos: buscar un diagnóstico común de los problemas centrales de la ciudad".

Tan mixturado estuvo todo que la concejala del PRO terminó hilvanando el discurso más "peronista" de todos.

Frente al eslogan algo new age elegido por Giuliano: "Rosario está linda; hagámosla feliz", Weskamp no dudó en afirmar que "esta ciudad duele a medida que te alejás del centro" y que la cura a esas heridas debe ser el eje de la discusión.

La heterogeneidad del público llevó a reflexionar en off a los actores que el impacto público en parte estuvo asentado en la presentación de una alternativa "moderada" frente a la "superabundancia y sobreoferta" de discursos y propuestas "progres".

Impensable en un acto liderado por peronistas, Agapito Blanco destacó la alegría por descubrir "caras del PDP que hace mucho que no veía". Estaban el ex candidato a intendente y diputado nacional Marcelo Rodríguez, el histórico Miguel González y la esposa de Alberto Natale, quien, afectado por un problema de salud, no pudo concurrir.

Giuliano, con un año de labor en el Concejo tras la elección que lo posicionó de 2009, señaló que el armado que comenzó a andar tiene "construcción artesanal" basada en "la apertura, la pluralidad y el diálogo".

"Es insólito que nos reunamos distintas fuerzas detrás de un objetivo", opinó y apuntó que uno de los temas de coincidencia es la "autonomía". "Rosario tiene que ser autónoma y unir a sus partes fragmentadas".

Al cierre los protagonistas mostraron sonrisas y expectativas, conscientes de que nada seguro hay en dirección al futuro. Puede que tantas frustraciones sumadas a lo largo de 25 años en Rosario veden al peronismo hasta de cierta esperanza. El PJ ensaya nuevas propuestas, encarna desafíos, renueva los elencos pero el final parece cantado y determinado por la cabeza contra la puerta.

Con un agravante: los resultados son cada vez peores. Si antes el piso era del 30 por ciento ahora ronda el 20; si antes se perdía en el centro y se salvaba la ropa en los barrios hoy la mancha de la derrota se extiende a la totalidad de las seccionales.

Sin embargo, según Giuliano, "lo que ahora nos llama la atención, y en parte nos estimula, es la preocupación del socialismo. En estas horas nos tiró con todo".

¿Será real?

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