"El sector privado no está haciendo nuevos edificios"

Desde diciembre a la fecha, la construcción vio caer en la ciudad unos 3.400 puestos de trabajo; cerca de la mitad, aportados por la retracción del 60 por ciento en la obra pública y el resto...

Desde diciembre a la fecha, la construcción vio caer en la ciudad unos 3.400 puestos de trabajo; cerca de la mitad, aportados por la retracción del 60 por ciento en la obra pública y el resto porque el sector privado decidió poner en stand by los proyectos. Sólo siguen en carrera los planes de vivienda sociales y los edificios que se estaban levantando, aunque no son pocos. La evaluación corrió por parte del interventor local de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra), Carlos Vergara.

"Si. Se nota el freno sobre todo en la obra pública de la Nación, provincia o municipio", aseguró el gremialista y dijo que tener 112 rubros asociados a su tarea. La construcción es en sí misma "uno de los primeros motores para poner en marcha un país, por lo tanto, una referencia atendible", agregó.

A fin de año. La preocupación arrancó el pasado diciembre y tiñó de zozobra el verano con suspensiones, problemas con el aguinaldo y despidos. Nada masivo, pero indicios para leer los últimos seis meses de una situación que comenzó a lentificarse, después del crecimiento interanual del 22 por ciento que tuvo en 2011 y que modificó la temperatura del sector más dinámico en la creación de puestos de trabajo. En ese marco, el sueldo de un albañil ayudante promedió los 2.400 pesos por quincena con 176 horas mensuales y 8 por jornada.

Quizás por ese buen ritmo es que se recorta con fuerza la pérdida de empleos. "Lo vemos en los aportes a la obra social, en los últimos dos años pasamos de 21.800 a 18.600, más claro imposible", ilustró Vergara para fundamentar la caída laboral. La voz de alerta no es la primera que da el gremio; tres semanas atrás manifestó frente a la sede local de Gobernación para pedir que cesen los despidos en las obras públicas y por la apertura de una mesa de diálogo con empresarios del sector.

Causas. Los más preocupantes motivos a nivel local provienen del sector público, en especial de la provincia, con unas 18 o 20 obras anunciadas y licitaciones otorgadas, que aún no se concretaron. "La desaparición o parálisis de los trabajos de servicios, como gas, agua, cloacas, iluminación y bacheo, a modo de ejemplo, implicó unos 1.300 puestos de trabajo", contó Vergara. Del plano inclinado se salva la construcción de las viviendas sociales, que, si bien son pocas en función de las promesas que realizaron distintos gobiernos, continúan su ritmo con unos 400 obreros del .

Particulares. Pero el ámbito privado también pisó el freno. "Se terminan los fideicomisos que estaban levantando y no comienzan nuevas construcciones, los obreros que no son de acá se van yendo", comentó. Según su mirada, este sector "está mirando lo que sucede en la economía; el inversor está esperando, está sentado arriba del dinero evaluando la disyuntiva de invertir o no", describió.

Dentro de ese cuadro de situación es que, según Vergara, no se comienzan nuevos proyectos. "Los inversores deben pensar que si no venden lo que terminaron de construir para qué empezar a levantar un edificio nuevo porque los que suelen comprar 6, 7 y 8 departamentos por ahora no lo están haciendo", dijo el portavoz que se referencia con la Uocra.

Y recordó que la principal fuente de recursos que llega a este sector proviene del campo. "Por ahora todos especulan y esto repercute en los trabajadores, cuando no circula el dinero es porque los obreros no lo tienen", acuñó el representante del gremio de los constructores.

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