Un sector de la UCR pide una consulta popular sobre las políticas de seguridad

Un sector de la UCR pide una consulta popular sobre las políticas de seguridad
La línea “Renacimiento” presentada recientemente en las filas de la Unión Cívica Radical propone una consulta popular para endurecer las leyes “respetando la Constitución”, y convoca a reunión informativa abierta a toda la comunidad el miércoles a las 20, en el comité partidario de Comodoro Rivadavia, en Huergo 1.019.
“Renacimiento” propone una consulta popular para tomar medidas ciudadanas respecto de la inseguridad en Comodoro Rivadavia y la provincia, a partir de reconocer que el Estado no puede cumplir a rajatabla con la plena vigencia de las normas consagradas en la Constitución Provincial sobre las que debe abordarse el tema. Considera que hoy se carece de los medios económicos y humanos que necesita para asegurar la prevención y represión del delito.

Desde la base de que “el pueblo sólo delibera y gobierna por medio de sus legítimos representantes, pero sin perjuicio de los mecanismos de democracia semidirecta previstos en la Constitución”, se resalta que en tal contexto la voluntad popular libremente expresada tiene absoluta prevalencia, pudiendo reformar parcial o totalmente esa Constitución con miras al bien común y en la forma en que ella lo prescribe.

Subraya además que según la misma carta magna “la Legislatura puede someter a consulta popular proyectos de ley. El voto afirmativo del proyecto por el pueblo de la Provincia lo convierte en ley y su promulgación es automática”.

Bajo tales parámetros considera necesario acudir a la consulta popular para hacer mediante esa vía “el camino de endurecimiento de la norma procesal sin por esto violar la Constitución sino interpretarla adecuadamente y de conformidad al contexto social vigente”.

CODIGO DE PROCEDIMIENTO

La línea “Renacimiento” apunta sus cuestionamientos al Código de Procedimiento Penal, que describe como “un instrumento enormemente imperfecto frente a la realidad delincuencial que se vive, generando a la postre una inmensa injusticia, favoreciendo al imputado y perjudicando a la víctima. Quien niegue este hecho objetivo es un necio”, señala.

Y considera que conforme su actual concepción ideológica, la norma concentra la atención vinculada al delito en el hecho, en tanto que el individuo que comete la infracción subsiste despojado de toda responsabilidad hasta tanto no sea condenado.

Bajo tal interpretación, sostiene que el autor del delito es un ente abstracto. “No importa su personalidad ni sus antecedentes y el concepto de la peligrosidad no existe, por lo que es inocente cualquiera sea el daño ocasionado -a la vida, a la salud o a la propiedad de la gente-, hasta tanto no sea condenado y con sentencia firme, es decir, luego de agotados todos los recursos de revisión del fallo, esto es, hasta la Corte Nacional, se así fuera planteado”.

Concluye en tal argumentación, que es por eso que el delincuente “entra por una puerta y sale por la otra”, y que también la reincidencia al delito se interpreta a favor del delincuente, ya que en la medida en que los antecedentes penales no hayan concluido con condenas, no pueden ser evaluados en perjuicio del imputado, y así acumula causas y sigue gozando de su estatus de inocente.

Más allá de las falencias señaladas, “Renacimiento” subraya que la imperfección del sistema no está en su concepción sino en su aplicación dentro de una sociedad caótica, sumergida en el delito y un Estado insolvente para aplicar el esquema constitucional en toda su justa dimensión, siendo la sociedad en su conjunto la única perjudicada.

Así las cosas, impulsa una reforma al proceso penal, no en relación a la vigencia del sistema acusatorio, sino respecto de algunos de sus institutos fundamentales, que según fundamenta, ayudarían a atemperar la gravedad extrema en que se vive, por caso la prisión preventiva, mientras el Estado puede avanzar en la solución del problema social, a través de políticas a largo plazo en ese sentido.

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