El sector olivícola riojano apuntó contra el gobierno nacional

Lo acusa de hacer oídos sordos a la grave crísis por la que atraviesan hace tres años los productores de La Rioja y provincias vecinas, a raíz de la brusca caída de los precios de la aceituna y sus derivados a nivel internacional.
En ese marco, acusó al Ejecutivo K de “no ser un gobierno federal” ya que mientras aquí nunca declaró la emergencia, en la región Pampa Húmeda “no alcanzaron a terminar de decir que no les llovió, que ya les repartieron subsidios”. “Queda claro que La Rioja no le importa a la Nación”, advirtieron productores locales.

El presidente de la Cámara de Industrias Olivícolas de La Rioja, José Hilal puso de relieve la grave crisis que viene azotando al sector y se quejó porque “los de la Pampa Húmeda no alcanzaron a terminar de decir que no les llovió que ya les repartieron subsidios”. Se lamentó de que “vivimos en el país menos federal” y que no logran conseguir la atención del Gobierno nacional.

Hilal en diálogo con la prensa local, se lamentó que la crisis que comenzó a avizorarse hace tres años en el sector olivícola riojano no tuvo eco en el Gobierno Nacional y expresó que “esta semana los de la Pampa Húmeda no terminaron de decir que, porque no les cayeron dos gotas de agua que inmediatamente les reparten subsidios”. Esto es en relación a las cinco provincias afectadas por la sequía y que serán beneficiarias de las medidas por la emergencia que incluyen beneficios de subsidios y exenciones impositivas entre otras ayudas.

En ese sentido, enfatizó “estoy anonadado de lo poco federal que es este país; de lo poco que le importa La Rioja a la Nación y de la poca importancia que le dan a la industria olivícola en este país”.

Volvió a referirse al tema de los subsidios por la sequía y señaló “porque no caen dos gotas de agua en la Pampa Húmeda, no alcanzaron a terminar de pronunciar la palabra que les reparten subsidios y a nosotros nadie nos da pelota”. Asimismo, indicó que “porque no les llovió, ahora les llueven con millones de pesos y nosotros no pedimos plata sino que nos brinden medidas de ayuda para pasar esta crisis” dijo al tiempo que enfatizó que “vivimos en el país menos federal”.

Panorama sombrío

Ante la consulta sobre la situación actual del sector, el presidente de la CIOLAR mencionó la baja producción que habrá este año debido, en parte, al ciclo biológico natural de la planta y en buena parte a que no se realizaron las inversiones necesarias para recuperar la planta tras la cosecha -esto es fertilizantes, poda y riego suficiente-; los problemas financieros cuyo detonante fue que las empresas subsistan en base a la utilización de todas las líneas crediticias disponibles para sostenerse y ahora la inexistencia de líneas para levantar la cosecha de este año.

A esto, se le debe sumar la situación a nivel mercado, “siguen los precios bajos, los largos plazos de pago de una venta del producto que viene resentida en los últimos tiempos”.

Respecto a las opciones que podrían atenuar la problemática, Hilal pronunció que “tenemos dos opciones: o nos fundimos vendiéndoles a precios bajos y pagaderos a largo plazo (la mayoría son a 150 días) a los brasileros; o nos fundimos con las aceitunas guardadas en las fábricas”.

A esto, puso de manifiesto que algunas fábricas tienen de la cosecha anterior entre un 40 a 50 por ciento de su producción en stock y en el caso de los que vendieron un poco más fue a precios muy bajos y a los fines del sostenimiento de las empresas.

Esto llevó al productor y empresario de una familia tradicional en la historia olivícola riojana a mencionar que “una crisis tan grave como la que estamos viviendo en el sector, no la tuvimos nunca”.

Impacto

Como datos para dimensionar la situación, ejemplificó que hay algunas empresas que todavía no pudieron terminar de abonar los aguinaldos, que tienen inconvenientes para el pago de sueldos a lo que añadió las suspensiones de personal que se vienen dando. En este sentido, explicó los despidos son inevitables de continuar esta tendencia o en su defecto las suspensiones serán por tiempos más prolongados porque son la consecuencia directa de la baja en los niveles de actividad de las fábricas.

Asimismo, indicó que la particularidad que tiene la industria olivícola es la mano de obra que recibieron una capacitación específica y que tienen muchos años de antigüedad desarrollando la misma actividad.

Es preciso señalar que la industria olivícola comprende a unos 1.100 trabajadores y que sumando la cadena primaria de producción en fincas, el sector totaliza unos 3.000 trabajadores directos. Además, se debe tomar en cuenta la generación de empleos indirectos y la actividad comercial en el rubro de insumos para la industria.

Emergencia

Hilal si bien quiso restar dramatismo a la realidad no pudo dejar de expresar que “es catastrófica la situación y el panorama; debieran declarar la emergencia para otros cinco años más”.

La situación de emergencia declarada por la Provincia para el sector olivícola riojano en primer termino en marzo y posteriormente en agosto de 2011 ya caducó en virtud de que el Decreto 981-2011, el Ejecutivo provincial declaró la emergencia del sector olivícola para la producción de aceite y aceituna de mesa hasta el 31 de diciembre pasado.

Medidas claves solicitadas

El sector olivícola provincial solicitó al Gobierno nacional en el último semestre de 2011, algunas medidas contemplativas a los efectos de aminorar el impacto de la crisis. La nota fue cursada al, por entonces, ministro de Agricultura Julián Domínguez, no obteniendo a la fecha ninguna respuesta a lo planteado.

Las medidas solicitadas fueron la conformación de una mesa o instancia permanente de observación e información sobre la situación y problemática olivícola; un aumento en el reintegro de las exportaciones -que si bien los niveles son mínimos requieren un aumento para que aquellos que las realizan tengan un beneficio que les permita compensar la diferencia de precio- las cuales sufrieron bajas en los niveles de compra y a su vez el plazo de pago se extendió a unos 150 días. Asimismo, requirieron una flexibilización de AFIP para poder soportar la presión.

“Apelamos a que el Gobierno nacional se haga eco de nuestra problemática porque parece que hasta ahora no nos creen que estamos mal y que la industria tiene estos problemas”, aseveró el presidente de la CIOLAR.

Finalmente, consideró que “tendremos que apelar a que los medios nos ayuden a dar a conocer la crisis que está atravesando el sector” y subrayó que “la solución escapa a la Provincia, el Gobernador actuó como intermediario llevando nuestras peticiones a la Nación; las medidas que necesitamos no son de orden provincial, sino que son decisiones que se deben tomar a nivel nacional”, concluyó.

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