Los secretarios de Cristina justifican bienes en viáticos y pagos de empresarios K

Hablan de alquileres y préstamos en efectivo. Todos tienen negocios inmuebles.
Los terrenos fiscales en Santa Cruz resultaron un buen negocio no sólo para el matrimonio Kirchner –que en sus declaraciones juradas reconoció grandes beneficios gracias a estos lotes– sino también para los tres secretarios privados del matrimonio Kirchner que están siendo investigados por enriquecimiento ilícito.

Fabián Gutiérrez, Isidro Bounine y Daniel Muñoz, los hombres que acompañaban en todo momento a la Presidente, respondieron a la intimación del juez Claudio Bonadio y presentaron la justificación de su llamativo crecimiento patrimonial.

En sus escritos demostraron la importancia de la propiedad de la tierra: cada uno de ellos se embarcó en emprendimientos inmobiliarios en suelo fiscal que mejoraron sin disimulo su calidad de vida. También basaron el crecimiento de su riqueza en buenos negocios con socios de los Kirchner.

El 31 de marzo, Gutiérrez entregó el informe para responder a la intimación judicial. La elaboración de este documento tiene la firma de un contador muy conocido en el entorno presidencial: se trata de Víctor Alejandro Manzanares, el hombre que también se encarga de los informes patrimoniales de Néstor y Cristina Kirchner.

En la presentación, Gutiérrez dice que su tarjeta de crédito no declarada se debe a que es una extensión de la que tiene su madre; que no incluyó la compra de un coche Toyota modelo Land Crousier porque lo compró y lo vendió en un plazo corto, y que está pagando el crédito del departamento que adquirió en calle Mansilla.

Pero el punto fundamental de esta causa es la casa valuada en un millón de pesos que se estaba construyendo en El Calafate sobre un lote de 1.466m2 comprado al estado municipal a $7,50 el m2. Cuando llegó a Buenos Aires en el 2003, el ex secretario declaraba $52.590 como patrimonio total. En su última presentación se reconoció millonario: dijo tener bienes y ahorros por $1.419.754.

Gutiérrez está al lado de los Kirchner desde que Néstor era gobernador de Santa Cruz y supo mostrar su sentimiento militante cuando sacó a la calle la revista Comprometidos, de la agrupación Compromiso K. Ese proyecto estaba financiado por otro simpatizante del oficialismo, Damian Barijhoff. Su hermano, Wilfredo, ayudó a Gutiérrez también en su vida personal cuando juntos firmaron un contrato de mutuo en donde Barijhoff le prestaba 720 mil pesos para costear los gastos de la obra de la casa nueva. Según la justificación presentada, ese dinero le fue entregado en cuotas entre 2008 y 2009.

El caso de Daniel Muñoz tampoco es simple. Desde que entró en la gestión pública su riqueza creció 78 veces. Según su presentación, le correspondía justificar un millón y medio de pesos. Muñoz llegó al entorno más intimo del matrimonio presidencial porque su padre era amigo del padre de Néstor Kirchner. Algunos meses después de que comenzara esta investigación, tuvo que renunciar a su cargo.

En su relato asegura que casi no tenía tiempo de gastar lo que recibía por sueldo y viáticos debido a su trabajo al lado de la Presidenta. En ese razonamiento sostiene que eso le permitió una amplia capacidad de ahorro.

A la hora de justificar el millón y medio en ingresos que le reclamaba Bonadio, dijo que lo había recibido gracias al alquiler de un complejo de cabañas que construyó en El Calafate, también adquirido a $7,50 el m2. El emprendimiento se llama "Cabañas Barreiro"porque lo explota Ricardo Fabián Barreiro, quien era jardinero de los K y ahora es propietario de un hotel de lujo en Tucumán.

En su presentación Muñoz dice tener los comprobantes de todos los ingresos por alquiler pero sólo presentó dos contratos firmados con JCR, la constructora de Juan Carlos Relats, el dueño del hotel Panamericano que administra el hotel Los Sauces, propiedad del matrimonio. Esta constructora está siendo investigada por sobreprecios por una obra pública en Corrientes. Muñoz presentó dos contratos de alquiler con JCR por 15 mil dólares por año para alojar en seis cabañas a ingenieros que están trabajando en el Calafate.

El viernes pasado presentó el escrito Isidro Bounine, el ex futbolista que sigue al lado de la Presidenta a pesar de la causa judicial. Él vio crecer 45 veces su patrimonio pero sólo tenía que explicar ingresos por 120 mil pesos. Aseguró que se trataba de dinero recibido por alquilar una casa prefabricada que construyó sobre un terreno fiscal en Río Gallegos. No lo había declarado, dijo, porque estaba a nombre de su hermano.

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