La grave amenaza que significa para la identidad local que las edificaciones que están contenidas dentro del patrimonio sean reemplazadas por nuevas construcciones, encendió la alarma en el Consejo Municipal de Cultura. El arquitecto Héctor De Schant manifestó duras críticas
En el marco de una reunión realizada el viernes en el HCD, desde los distintos sectores relacionados a la cultura debatieron acerca de la grave amenaza que significa para la identidad local la desafectación de edificaciones que están contenidas dentro del patrimonio para ser reemplazadas por nuevas construcciones. En la oportunidad, varios de los presentes coincidieron en que “no hay compromiso” por parte de la Secretaría de Cultura de la comuna a la hora de evitar la pérdida de espacios históricos.
Uno de ellos fue el arquitecto Héctor De Schant, coordinador del Consejo Municipal de Cultura del Partido de General Pueyrredon, quien dijo estar “muy preocupado” porque a la dependencia que dirige el Arq. Carlos Rodríguez “no se le da la participación que merece”. “En el proyecto que se vaya a realizar en la vieja terminal, por ejemplo, se habla de hacer un centro cultural pero la Secretaría participó de las primeras reuniones y después no fue invitado más, algo que nos parece una barbaridad. También nos preocupa lo que está pasando con mucho patrimonio modesto, que es el creado por la gente de Mar del Plata, que puede echar a perderse por las nuevas normativas”, advirtió.
En ese orden, celebró el hecho de que “en Punta Mogotes haya gente que reaccionó, igual que en la avenida Libertad donde quieren quitar la doble arboleda”, a la vez que consideró que “estas son cuestiones muy importantes y no se puede prescindir de la planificación de la identidad de Mar del Plata ni del patrimonio modesto que la gente no conoce. Qué hubiera ocurrido si no se preservaba San Telmo; hoy en día la preservación de la identidad genera un capital enorme, es un negocio como cualquier otro”.
“Los barrios antiguos y los elementos centrales deben ser preservados y estas cuestiones tienen que estar por encima de la especulación inmobiliaria. Sabemos que no es posible negarla, pero hay que reorientarla. En el caso de la zona de la estación Ferroautomora han nivelado el uso del suelo y han modificado algunos indicadores que ahora están afectando a ese vecindario compuesto por casas antiguas que no figuran dentro del patrimonio”, señaló más adelante.
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