El directorio de la empresa abrió un sumario para determinar quién o quiénes sacaron a la luz las fotocopias de facturas por gastos escalofriantes en cenas y almuerzos. La resolución habla de "transgresiones de normas administrativas previstas en el Reglamento Interno".
La resolución ordena el sumario está firmada por el vocal Marcos Verbeek y el director Miguel A. Malarín, quienes "casualmente" son los mismos que habían firmado las facturas de los almuerzos, con consumisiones como lomo a las olivas, surubí al roquefort, pollo al verdeo o incluso la tradicional milanesa de ternera, y un buen malbec de $140.
Además, en la resolución, Verbeek y Malarin consideran que la difusión pública, a través de medios de comunicación, de los gastos "puede llegar a constituir transgresiones a normas administrativas previstas en el Reglamento Interno", y que corresponde "establecer o deslindar responsabilidades".
La primera reacción de Verbeek cuando se conocieron los gastos en restaurantes facturados a Secheep fue justificar esas erogaciones. El funcionario afirmó que llevan adelante "innumerables reuniones de trabajo con empresarios de distintas partes de nuestro país", y agregó que "sería lamentable que los tengamos que llevar a almorzar en un carrito de hamburguesas, o invitarlos con un sándwich en el escritorio".
Ahora, el vocal de la empresa apeló a una cuestión de seguridad interna, y justificó la medida al remarcar que "es deber del Directorio velar por la conservación de los bienes patrimoniales que administra, el fiel cumplimiento de las obligaciones, orden y disciplina entre el personal que le está subordinado". Además, la resolución firmada por Verbeek y Malarín habla de la necesidad de "determinar medidas que conlleven a mantener la disciplina y el orden en el conjunto de sus agentes".

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