La seca no sólo afecta a la producción agropecuaria, sino también a su entorno, como por ejemplo los comercios relacionados a las ventas de maquinarias agrícolas.
Ante un futuro incierto, con pérdidas del 60 al 100 por ciento de la producción del maíz y la soja que está nuevamente necesitando agua, el hombre de campo se retrae hasta que el horizonte esté más claro. LA RAZON mantuvo una entrevista con Orlando Cavalieri, productor agropecuario y responsable de la firma Ostagro S.R.L., quien comentó que las lluvias del fin de semana 'dieron un respiro', pero en la localidad la situación comienza a complicarse, 'donde la soja muestra nuevamente el déficit de agua debido a que las lluvias no fueron suficientes'. Cavalieri señaló que en Moquehuá llovió entre 20 y 25 milímetros, en un radio del pueblo de los 7 a 10 kilómetros. Para el lado de San Sebastián llegó a los 35 milímetros aproximadamente, 20 milímetros para zona de Villa Moll y 15 para la zona de Ramón Biaus. 'El Ing. Sierra, en término futbolero, dijo que las lluvias sirvieron para salir de la promoción, pero el domingo hay que ganar de nuevo porque sino volvemos a caer', enfatizó. Al ser consultado sobre el cultivo de maíz, expresó que el panorama 'es variado' y que 'las perdidas no bajarán del 60 a 70 por ciento de lo esperado. Hay lotes que se perdieron en su totalidad, particularmente una parte de mis maíces serán picados y la otra ingresarán las vacas. Hay maíces que tienen una esperanza de rinde de 6 a 7 mil kilos, pero no más que eso'. Por otra parte, señaló que los lotes de soja de segunda se vieron afectados por las altas temperaturas y el déficit hídrico. 'Hay lotes que se están resembrando y es una incógnita porque los tiempos no dan para la siembra y los que se salvaron están apareciendo con la humedad del fin de semana'. Venta de maquinarias agrícola Orlando Cavalieri es el responsable de la firma Ostagro S.R.L. en la vecina localidad de Moquehuá y en el rubro también comenzó a sentirse las consecuencias de la seca. 'La situación desalentó al productor con la sequía, de manera importante. Las operaciones que estaban por concretarse antes de fin de año ahora no están. El panorama no es nada alentador, está todo muy parado, porque el productor ante un futuro incierto se vuelve cauteloso'. 'En diciembre se notó una retracción y ahora ni hablar, no hay ningún negocio en vista y también se nota que la cobranza está resentida y aunque parezca paradójico se está poniendo pesado el camino y el carro patinando, lo que hace replantear el comercio, porque se tenía un expectativa que ante la realidad es completamente diferente'.
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