Disertó en la Facultad de Derecho invitado por la Coalición Cívica, explicó su pensamiento crítico con la dirigencia. Reivindicó a los partidos contra el “movimientismo populista”.
El autor de “El malestar de la Política”, fue invitado a Corrientes por la dirigencia de la Coalición Cívica, que organiza un ciclo de formación y debate que cerrará el jueves el economista y diputado de ese sector Alfonso Prat Gay, también en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas y Sociales.
Fue recibido por la decana Verónica Torres, con quien dialogó sobre temas de actualidad, filosofía y académicos.
Calificó de un pensamiento cercano al autoritarismo a la propuesta de pensar la política desde la óptica “amigo-enemigo” y el hecho de que un sector se asuma como la “síntesis representativa de lo nacional y popular” para plantear que, quienes no adhieren a esa forma de ver la política, representen lo antinacional y popular.
Consideró que el kirchnerismo con Cristina Fernández a la cabeza instrumentan lo que denominó “movimientismo populista”, y lamentó que otros sectores políticos “al ver que tuvo éxito traten de imitarlo, porque viven obsesionados por las encuestas y en lugar de ser dirigentes que acompañan a los ciudadanos, van por detrás, abandonando el rol docente y formador que deben tener los representantes, como lo tuvieron personalidades como Sarmiento”.
Sebreli también señaló que hay una crisis global que tiene que ver con los problemas económicos y señaló que “también en Europa aparecen movimientos populistas que se identifican con la derecha, pero que aplican medidas muy similares a lo que se instrumenta en Argentina, donde estos sectores se reivindican de centroizquierda”.
“Tanto el populismo que gobierna Hungría, que es xenófobo, como quienes desarrollan esa teoría en Latinoamérica desprecian las instituciones democráticas como los parlamentos y la independencia de poderes”, indicó.
Indicó que a ese “movimientismo totalizador que proponen desde el Gobierno, se le dé proponer una recuperación de los valores democráticas y los partidos políticos deben recuperar su rol institucional, porque desde los partidos se puede reconocer los valores del adversario, es muy difícil construir si se considera enemigo al que piensa diferente”, reflexionó.
Señaló que “esta situación recién va a cambiar cuando la dirigencia política haga a un lado el personalismo, para construir coaliciones” y aclaró que no estaba refiriéndose a quienes los invitaron sino que puso de ejemplo a la democracia alemana que “desde hace décadas esta gobernada por diferentes coaliciones y se mantienen en una situación de liderazgo político, social y económico”.


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