Desde la Subsecretaría de la Mujer de la provincia marcan errores cometidos en El Calafate, en el abordaje de la mujer que denunció ser víctima de ese delito. Norma Cabas también señaló como “preocupante” que la mujer haya sido encontrada un día después por la persona a la que había denunciado.
La directora de Relaciones Instituciones de la Subsecretaría de la Mujer, Norma Cabas, admitió a esta corresponsalía de La Opinión Austral que desde el área aprecian al menos un desconocimiento por parte de los policías para actuar en esos temas.
Dijo que en el caso de El Calafate se debe volver a la capacitación para que los policías sepan cómo tratar a una víctima de violencia o de trata.
Al recibir los informes y tomar intervención, la funcionaria advirtió que al menos hubo ciertos errores en el abordaje del tema.
Comentó que uno de los informes de la Policía dice que la mujer, que fue a la comisaría a las ocho y media de la mañana del sábado 10 de este mes, estaría en estado de ebriedad. Cabas dijo que de haber sido así, mucho menos se podría haber dejado que la mujer se retirara por sus propios medios. “Eso no nos gustó”, admitió la funcionaria.
Cabas encontró la explicación en la falta de capacitación de los policías. “Cuando yo estuve aquí (en Calafate), no vi al comisario sentado en mis capacitaciones. Y se debe tomar conciencia que quienes se deben sentar allí son los funcionarios públicos”, dijo.
Cabas se refirió así a las jornadas de capacitación que se realizaron hace más de un mes en El Calafate.
Según supo este diario, en las jornadas sí había existido presencia de personal policial, tanto masculino como femenino, pero ninguno de esos efectivos fue llamado a tomar intervención en el reciente caso.
Sobre la mujer denunciante, Cabas dijo que “no se la tendría que haber entrevistado, cuando la ven en ese estado de nerviosismo deberían habernos dado intervención a nosotras, o por ahí debería haberla atendido una mujer, o buscar una manera estratégica para que se pueda intervenir con gente capacitada”.
Como informó La Opinión Austral en anteriores publicaciones, la mujer, que dijo haber escapado de un bar donde era obligada a prostituirse, firmó la denuncia en la comisaría local, pero se negó a alguna otra asistencia, retirándose por sus propios medios.
Un día después se encontraba en otro bar, adonde la buscó la mujer a la que ella había denunciado, Rosa Ruai, quien la golpeó.
El hecho originó que el viernes se ordenaran allanamientos en la vivienda particular y en el bar de Rosa Ruai y su hijo Miguel Abraham, quienes luego fijaron domicilio a disposición del Juzgado Federal.
“Deberían haberla convencido para que no se vaya y no dejarla ir, o seguirla y ver cómo entraba a otro bar”, dijo Cabas sobre las órdenes que dieron los jefes de la comisaría local.
Sobre el hecho de que la supuesta víctima fuera encontrada por quien ella había denunciado, Cabas analizó que “tuvo que haber habido algún filtro de información. Si yo voy a la comisaría y hago una denuncia y la persona denunciada se entera un día después, sin haber sido citada, tiene que haber algún filtro de información”. También analizó la posibilidad de que “la denunciante también pudo haberlo comentado a otra persona”.
Dijo que esa situación es “preocupante” y que le fue planteada personalmente al jefe de Policía, comisario Jorge Hasan.
Sobre la denunciante, dijo que la mujer se encuentra bien, pero con golpes en diferentes partes del cuerpo y pérdida de piezas dentarias. Agregó que fue restituida a su lugar de origen.
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